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6º. ENCUENTRO DE CINE Y CIENCIAS HUMANAS
SEMINARIO | TALLER:
JUVENTUD Y DROGAS
inicio | viernes 30 de setiembre
Desde mediados del siglo pasado, en un contexto de auge del
capitalismo tardío y de solidez del Estado Benefactor en los países
centrales, la capacidad de consumo de los individuos se expandió
configurándose lo que se dio en llamar sociedades de consumo. En ese
entorno, el consumo de drogas se convirtió en una realidad social que
terminó por ser una característica del presente. Drogas, toxicomanías,
sustancias psicoactivas, adicción, drogo-dependencia, narcotráfico: una
jerga específica rodeó esta nueva realidad, muy a menudo desfigurándola.
La juventud no fue ajena a esto que, paulatinamente, desde la propia
perspectiva del sistema, se transformó en un problema social.
Aquello que en determinados contextos espacio-temporales pudo
configurar subculturas con pretensiones alternativas ("desengánchate,
ilumínate, salta afuera"), al paso del tiempo fue desfigurándose y
re-simbolizando las conductas de los jóvenes. El consumo de drogas
estuvo presente entre las culturas hippie, punk y yuppie. Por cierto, el
significado de las drogas no fue el mismo en cada época, y para cada uno
de los grupos que acudieron a ellas. De un modo u otro, en el pasaje de
las sociedades regidas por una ética del trabajo a otras regidas por una
ética hedonista, el binomio juventud y drogas ofició como un
catalizador, y desató motivaciones insospechadas.
Las drogas son distintas y variadas: el alcohol, la cocaína, el LSD,
la heroína, el tabaco, los psicofármacos, la marihuana, la pasta base...
También es distinto el significado que su consumo tiene para los
distintos grupos juveniles: no son equiparables las motivaciones del
joven excluido que se droga en un barrio marginal en una ciudad de la
periferia que las de un joven incluido que se droga en una rave
tecnomoderna en los barrios más encumbrados de las capitales de los
países centrales. No tiene el mismo significado la droga para un joven
de Barrio Borro que para un joven que está de vacaciones en un balneario
del Este. Tampoco tienen las mismas consecuencias en lo que respecta a
salud física y mental o a su integridad moral y dignidad personal.
El deterioro de los vínculos familiares, las carencias de los
vínculos afectivos y emocionales, las dificultades de comunicación:
estas situaciones se han visto como causas determinantes en lo
relacionado con el desarrollo de conductas adictivas. Pero no toda
adicción se equipara a la drogadicción. Y esas causas no son unívocas.
Ser adicto a la televisión no es lo mismo que ser adicto a la heroína.
Ser adicto a los video juegos no es igual a ser alcohólico. Y tampoco es
igual la forma en que un adulto controla sus ansiedades y conduce sus
adicciones, que la forma en que lo hace un joven, cuando lo hace. Por
ello, la perspectiva que sobre el tema tienen adultos y jóvenes no suele
ser coincidente.
Los medios de comunicación no han sido ajenos a la difusión de
prejuicios y estigmatizaciones sobre el consumo de drogas por parte de
los jóvenes. Está estudiado el modo en que se ha ido tejiendo la
asociación entre "juventud, drogas y delincuencia". Quizás falta
estudiar hasta qué punto determinados mensajes y ciertas campañas
mediáticas, en la medida que mitifican y criminalizan incorrectamente
algunas identidades culturales, no llegan a favorecer aquellas conductas
individuales que se pretenden combatir y sus consecuencias sociales.
Y en lo que respecta a delincuencia, nadie puede obviar que las
ilegalidades que rodean el consumo y comercio de drogas han terminado
por tejer redes globales de criminalidad. Hemos llegado a una situación
en la cual ha crecido una "zona gris" de la economía mundial
sustentándose fundamentalmente en el tráfico de drogas (entre otros
tráficos), el cual ha terminado por infiltrarse, por distintas vías, en
las economías y políticas legales fomentado el desarrollo de la
corrupción en una escala impensable cincuenta años atrás.
Como vemos, el tema seleccionado para este 6º. Encuentro de Cine y
Ciencias Humanas: Juventud y drogas, reviste una complejidad
mayúscula. El problema está ahí y debe ser asumido y abordado por los
individuos y por el conjunto social. El cine lo ha explorado en
distintas películas, de las cuales hemos seleccionado algunas para
atender los distintos aspectos que identificamos como propios de esta
problemática que en nuestro país, en las últimas décadas, ha ido
cobrando una mayor preocupación y difusión.
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Inauguración | Viernes 30 de setiembre | 19:30hs. Exposición del Secretario General de la Junta Nacional de Drogas,
Lic. Milton Romani.
Exhibición del filme: "Huelepega", de Elia Schneider, Venezuela 2004.
Programación
- Viernes 7/10, 20hs.
"Pánico en el parque", de Jerry Schatzberg, EEUU 1971
- Viernes 14/10, 20hs.
"Yo, Cristina F., 13 años, drogada y prostituida", de Ulrich Edel,
Alemania 1981
- Viernes 21/10, 20hs.
"Réquiem por un sueño", de Darren Aronofsky, EEUU 2000
- Viernes 28/10, 20hs.
"Trainspotting", de Danny Boyle, Inglaterra 1996
- Viernes 4/11, 20hs.
"Felices dieciséis", de Ken Loach, Inglaterra 2002
- Viernes 11/11, 20hs.
"Martín (Hache)", de Adolfo Aristarain, Argentina - España 1997
- Viernes 18/11, 20hs.
"Traffic", de Steven Soderbergh, Alemania - EEUU 2000
Panel de cierre | Martes 22 de noviembre | 19:30hs.
Exponen:
| Servicio de Fármaco Dependencia del Hospital
Maciel
Directora Dra. Sonnia Romero y Lic. Leticia Folgar |
Departamento de Antropología Social de la Facultad de Humanidades y
Ciencias de la Educación (UDELAR)
Lic. Soc. Rafael Paternain | Docente e investigador del
Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales (UDELAR)
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ORGANIZA: CENTRO CULTURAL DODECÁ
Por informes e inscripciones:
San Nicolás 1306 | Tel. 600 08 87
dodeca@dodeca.org.uy |
www.dodeca.org.uy
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