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1er. Encuentro Nacional de Juntas Departamentales de
Drogas
Trinidad 30/9 y 1/10 del 2005
Fortalecer las políticas municipales de drogas.
Participación social y más descentralización
Compromiso de todos hacia un plan nacional de
drogas
A. Problema drogas: un compromiso de participación
cultural, política y social de todos.
" Las acciones de la JND
constituyen una acción integral de las políticas sociales, y se enmarcan
en la estrategia política contra la exclusión social, al rescate de los
sectores sociales más vulnerables, desplegando todas las herramientas
para promocionar una convivencia donde tengan la oportunidad de ser
sujetos de derecho, ciudadanos libres y autónomos, capaces de participar
activamente en la vida de esta sociedad. Las acciones estarán enmarcadas
en el respeto de los derechos humanos y las responsabilidades
indeclinables del Estado (...)
En el plano de acción inmediato el énfasis
fundamental estará puesto en la prevención y acción en y desde el ámbito
comunitario, privilegiando el primer nivel de atención, teniendo en
cuenta, que ya hay líneas en desarrollo para este tema complejo e
intrincado(...)
"Que las acciones que se establezcan en este sentido,
señalan la necesidad de coordinación y concentración entre la sociedad
civil y los gobiernos nacionales y departamentales", ya que ninguna
estrategia puede ser efectiva si no se desarrolla a nivel nacional, con
la mayor cobertura geográfica del país. Por tal motivo se le otorga un
rol fundamental a la estrategia de descentralización, motivando a la
ejecución de las acciones directas en los Departamentos, bajo la
directiva de la Junta Nacional de Drogas.
(Acta N° 1 15/4/05 )
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Las Juntas Departamentales representan el esfuerzo,
la inquietud y el trabajo denodado de hombres y mujeres que desde los
distintos lugares de la sociedad y el Estado han sentido el imperativo
y la inquietud solidaria de colaborar, participar y actuar acerca del
consumo problemático de drogas en nuestra sociedad y del desafío que
representa plantear se el problema de las drogas en nuestra sociedad. -
Constituyen sin lugar a dudas un esbozo auspicioso
de un espacio de encuentro de la sociedad civil organizada y del
Estado. Con respecto a la acción estatal, es sin lugar a dudas un
desafío hacia la acción intersectorial, que atraviesa transversalmente
los estamentos nacionales y departamentales para la construcción de
una política que tenga coherencia en lo nacional pero contemple y
encare las acciones locales. Que a partir del dialogo y la acción
permanente a nivel social a su vez, vaya construyendo políticas
generales.
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Es la forma que se responde a una problemática
multicausal, socialmente compleja y que debe ser abordada en
consonancia y ubicándola en el conjunto de políticas sociales, de una
acción política participativa que construya redes de solidaridad, de
apoyo y de fortalecimiento popular e institucional. El abordaje e
identificación de las causas políticas y culturales que hacen del
trafico ilegal de drogas y del consumo abusivo, indebido y
problemático de sustancias, implica precisamente este enfoque
interinstitucional y multimodal con amplia base de participación
social.
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Las JDD con desarrollos diferentes y grado de
desarrollo muy variados, son sin lugar a dudas una avanzada en materia
de relacionamiento interinstitucional y de convivencia de modelos y
abordajes diversos. Forman parte de una estrategia fijada por la JND
de organizar un debate nacional de la sociedad con respecto a la
problemática de drogas.
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El eje fundamental de la política nacional de
drogas, definido por la JND es la promoción, prevención, educación e
información. Este es la piedra angular de la política de
descentralización. Son relevantes las coordinaciones del y con el
sistema educativo, del y con el sistema sanitario coprotagonizando el
cambio de modelo de atención, con el sistema judicial, con las
policías departamentales en vista al eje de prevención y con las
dependencias del ministerio de defensa relativas al mismo.
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Las acciones relativas a la reducción de la oferta,
es una misión exclusiva de las reparticiones nacionales y
departamentales que la ley fija como competentes en la materia.
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El Plan de Emergencia, en tanto forma parte de una
acción integral de las políticas sociales y por el alcance que tiene
en los sectores más vulnerables de nuestro pueblo debe ser una de las
prioridades en materia de prevención y de coordinación a nivel
departamental.
B.-
Fortalecimiento de las políticas municipales de drogas: eje central del
desarrollo
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Cuando hablamos de compromiso de todos no es solo
una expresión de deseos. Es una tarea política. Un desafío. En esa
línea el involucramiento actual de las Intendencias con la
problemática de drogas es variado, complejo y muestra facetas
disímiles. Todos reconocen la importancia del tema pero no siempre el
compromiso político, en recursos humanos y materiales es coherente con
dicha valoración.
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La competencia que tienen los gobiernos
departamentales en este tema se deriva de la complejidad social que
involucra al conjunto de la población y de la atención social que se
deriva de algunos patrones de consumo.
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Sería un paso trascendente que los municipios
pudieran en algún momento calcular los costos humanos, sociales y
económicos que significa la atención (planificada o no) y los daños
provocados por el consumo de drogas a nivel local. Mas allá del
imperativo que surge del compromiso ético, político y social de
atender esta problemática, en términos de gobierno estos aspectos
también deberían incorporarse como trascendentes.
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Existen condiciones muy alentadoras y propicias en
todos los departamentos para generar en estos momentos una
incorporación del tema en las políticas departamentales. Las JDD deben
priorizar este objetivo políticos como central para su proyección
efectiva. Tampoco se trata de encapsular y cerrar el tema para
convertirlo en un coto privativo de las intendencias.
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Las JDD deben conjugar armoniosamente un a) espacio
representativo real de coordinación de los ministerios que a nivel
nacional actúan en el departamento,
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b) un espacio de voluntariado y de organizaciones
sociales y no-gubernamentales comprometidos con el tema y c) una
coordinación y participación de la intendencia respectiva que debe ser
medular en la articulación de las políticas emanadas de la JND y de
las iniciativas locales.
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Constituye un objetivo de primer orden trasladar
esta necesidad de municipalización de la política de drogas al
Congreso de Intendentes, mas allá del esfuerzo permanente en el ámbito
cada Departamento.
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La Junta Nacional de Drogas fija políticas
nacionales que se conjugan para su efectiva y real instrumentación con
estos mecanismos que aseguran la participación social, la coordinación
local de los efectores y la proyección política e institucional en el
ámbito de los municipios.
C.- Objetivos y metas de las Juntas Departamentales
de Drogas
En el documento de Objetivos y Metas elaborado por
esta SND en vistas al Presupuesto Nacional, afirmábamos:
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Objetivo 4-1: Profundizar
el esquema de descentralización a través de las Juntas
Departamentales de Drogas articulándolas efectivamente con las
intendencias municipales de cada departamento y con los
ministerios y organismos públicos a nivel local. |
Meta 1: Fortalecer y apoyar las actividades de las
quince JDD reconocidas actualmente, continuando con la promoción de
creación de Juntas departamentales y locales.
Meta 2: Promover la coordinación efectiva de las
JDD con los Consejos Desconcentrados de la Enseñanza para prevención
escolar y en enseñanza media.
Meta 3: Elaborar y desarrollar un plan integral de
funcionamiento de las JDD con un criterio de racionalidad y de
descentralización efectiva, habilitando regionalizaciones posibles.
En base a ello proponemos:
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Las JDD como núcleo articulador a nivel local de la
política de descentralización de la JND tiene como objetivo político
central cumplir con la más amplia participación de la sociedad en el
sentido de la responsabilidad compartida Estado-Sociedad a partir de
las orientaciones fijadas por la JND
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Deben buscar ampliar y profundizar la convocatoria
y asegurar la más amplia participación de todos los sectores sociales,
políticos, gremiales, empresariales, educativos, partidarios.
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La articulación con las Intendencias
Departamentales apunta al criterio de coparticipación
municipal-sociedad, y de apoyo logística de las actividades
emprendidas. No es un apoyo que pedimos. Es un compromiso
institucional en vistas a encarar las políticas municipales en materia
de promoción y prevención en uso problemático de drogas
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El compromiso institucional de las Intendencias
debe ser acompañado de las acciones a nivel del legislativo
departamental en la línea de garantizar la participación de todos los
sectores.
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Las JDD han cumplido hasta ahora una tarea
fundacional de enorme importancia. Pero se debe dar un paso adelante
en dos sentidos:
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Ampliar la convocatoria de tal manera de
incorporar nuevos actores tanto del Estado y de la sociedad. De
alguna manera debe reproducirse a nivel local la integración
interestatal de la JND con el espíritu de máxima amplitud, de
integración que contemple la diversidad y en todo caso organice el
debate societario acerca de los modelos y enfoques.
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Readecuar las tareas en base al principio de
convertir la iniciativa de la sociedad civil en tareas del Gobierno
Departamental, cumpliendo con el objetivo de fortalecer las
políticas municipales y locales en materia de drogas.
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La orientación general de las campañas de
prevención de las JDD deben tener como principio angular el enfoque
que rompa con la omisión del tema a nivel societario y contra la
estigmatización y la marginación de los ciudadan@s con
problemáticas referidas al uso problemático y/o adictivo.-
Se debe incorporar, en tal sentido, el abuso de
drogas lícitas que estando integradas a la cultura, no obstante ello
generan daños individuales, familiares y sociales de entidad. En ese
sentido las JDD deben coadyuvar a la promoción de hábitos culturales
saludables en el sentido de construir nuevos vínculo sociales
solidarios y no consumistas e individualistas.
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Los planes de formación de promotores sociales en
materia de prevención de drogas deben apuntar a la multiplicación de
los saberes, de tal forma que los referentes formados sean a su vez
formadores que extiendan la comprensión y el abordaje en red de esta
problemática.
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En vistas a construir redes deberán en el futuro
incorporarse la decidida actuación de las JDD en relación con la
Información y Orientación de tipo asistencial y contar con la guía de
recursos a nivel nacional que permita realizar las derivaciones
pertinentes
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Se debe caminar en aras de poder construir
Observatorios Locales en materia de consumo de drogas licitas e
ilícitas. Es imprescindible tener un mapa de estas características que
nos permita tomar decisiones acerca de los planes específicos en
materia de sustancias.
D.- Tareas inmediatas. Como rediseñar y potenciar la
estructura ya montada por las JDD.
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Promover (concientizar, convencer, negociar,
capacitar, apoyar, coordinar con) el desarrollo de políticas
municipales en materia de drogas por parte de las intendencias e
incorporarlas al mecanismo coordinador de JDD. -
Promover la actividad de las JDD con la función
departamental y regional de coordinar, diagnosticar, sensibilizar,
fomentar la participación social, etc.(aplicación con adaptación local
de las políticas y estrategias definidas a nivel de JND).
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La integración y funcionamiento de las JDD ha
respondido hasta el momento a un modelo "abierto, espontáneo y
autorregulado". Las consecuencias (negativas) más importantes de esta
modalidad han sido:
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Fuerte acento de participación personal –
individual respecto a la participación de representación
institucional (debilidad de la participación institucional).
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Consecuente carencia de recursos.
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Heterogeneidad de las constituciones y
organizaciones departamentales con
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diferencias de representatividad.
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Conflictos de representación en las organizaciones.
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Ausencia de marco formal de actuación.
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Distanciamiento de la esfera pública de algunas de
las iniciativas (orientación a asociación civil, ONG etc.).
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Este modelo fue exitoso para el momento fundacional
y el impulso de los primeros años, pero por diversas razones (legales,
organizacionales, materiales, político-institucionales, etc.) parece
haberse agotado, tal como lo expresan muchos de los participantes (ver
balance del Encuentro de Guichón)
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Vamos hacia un relanzamiento, rediseño y
profundización de la estrategia de descentralización donde
conjuguemos: un modelo que avance en distintos aspectos (legal –
institucional, representatividad, recursos); defina la forma de
incorporación de las intendencias municipales al mecanismo de
coordinación JDD y su apoyo sustantivo y preserve y aliente las
aportaciones personales e institucionales actualmente participantes.
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La formulación organizativa de las JDD propone un
importante desafío: cumplir unas funciones y cometidos ambiciosos
(asegurar amplia participación social; promoción, prevención,
formación de promotores; información y orientación asistencial;
construir Observatorios Locales, etc.) con una institucionalidad
mínima y con un relevamiento de todos los recursos que se puedan
potenciar. Cuando decimos ‘compromiso de todos’ es un relevamiento de
los recursos locales y nacionales.
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La propuesta organizativa debe contemplar los
siguientes lineamientos:
La integración de las JDD se realiza a partir de
decisiones acordadas a nivel de la Junta Nacional de Drogas, de sus
directivas y orientaciones, en un diálogo permanente de elaboración
que debe tener la coherencia de una estrategia nacional y acorde a la
normativa legal vigente.
Las JDD se conformarán a partir de las iniciativas
locales y deberán cumplir para su eficaz, real y formal actuación con
la integración de:
a) las dependencias departamentales de los
Ministerios miembros de la JND
b) las intendencias municipales (que se incorporen mediante
acuerdo).
c) Espacios de participación de otras instituciones públicas;
ONGs; gremios, empresas, partidos, voluntarios, etc.
Las instituciones mencionadas designarán sus
representantes titulares y alternos ante la JDD y se respetara el
criterio de constituir un ámbito de la mayor amplitud, de carácter
deliberativo y de búsqueda de consensos
Habrá una Coordinador Departamental que se
desempeñará de forma anual y rotativa por las instituciones miembros
en cada departamento o por una persona de reconocida trayectoria en el
tema que es el referente para la JND, tendrá a su cargo la
coordinación de las reuniones y actividades locales y/o coordinadas
con la SND.
La forma de organización de cada Junta
Departamental será privativa de cada departamento, que se dará su
forma de actuación y el resto de sus autoridades siempre que se
respeten los criterios mas generales diseñados por la JND y que se
tomen por consenso.
Se procurará que la intendencia respectiva (o en su
defecto otra institución miembro) provea los recursos mínimos (no
exclusivos) para su funcionamiento, a saber: sala para reuniones,
material administrativo básico, funcionario administrativo,
comunicaciones.
Los gastos, recursos materiales y humanos
originados por realización de actividades deberán ser cubiertos con
presupuesto y aporte de las instituciones miembros.
El aporte puntual en recursos humanos, orientación
y capacitación (técnicos y cooperación internacional coordinada) de la
Secretaría Nacional de Drogas, así como materiales centrales de
divulgación son disparadores de la acción y no soporte de las
actividades.
Los departamentos cuya realidad no respondan a
estos criterios de conformación de las Juntas Departamentales, se
reconoce a las mismas como JDD en formación, estableciéndose un
período de transición para su conformación definitiva.
Lic. Milton Romani Gerner
Secretario General
Secretaría Nacional de Drogas-Junta Nacional de Drogas
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