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Punta del Este, 2004/SET/16
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Presentaron libro sobre la pasta base: 'el consumo es alto y muy problemático'
La asistente social Rosa di Bono, coautora del trabajo, destacó que 'los padres llegan a los juzgados y a las defensorías pidiendo que se anticipen a que sus hijos cometan el delito' de robar para comprar droga
Los consumidores de la droga “llegan a un deterioro físico muy rápido, que tiene que ver con la sustancia y la forma de consumo”, advirtieron
Al menos en la capital de la República, el auge del consumo de la pasta base se detectó a mediados del año pasado, por lo que aún la respuesta es “muy pobre” si se trata de asistir a quienes desean abandonar el vicio. Hay carencias en la atención, faltan camas hospitalarias y, sobre todo, no hay apoyo para los jóvenes que, si logran dejar la peligrosa droga regresan a la misma situación que motivó su condición de adictos.
Esos son algunos de los aspectos que aborda "No te enganches con la lata", un libro editado por el área de Salud de la ONG IDES y la División Salud y Programas Sociales de la intendencia capitalina, con el apoyo de ONU-Sida, el programa de las Naciones Unidas para el Sida.
Rosa di Bono, asistente social y coautora de esta publicación dialogó al respecto con la radio El Espectador sobre el libro presentado este martes en Montevideo sobre un tema que también empieza a preocupar en Maldonado.
-En principio queremos saber a qué apunta, qué contiene, con qué se va a encontrar la gente en esta publicación (...).
-Quien lea el libro se va a encontrar con distintos aspectos de este problema del consumo de drogas: se va a encontrar con un aspecto que tiene que ver con lo toxicológico, que es el aporte de la toxicóloga Carmen Ciganda; con un aspecto que tiene que ver con lo médico psiquiátrico, que es el aporte de la doctora Alicia Scarlatta; un aspecto psicológico pero más centrado en la experiencia de atención, de Andrés Marechnián, psicólogo de la policlínica del Parque Bellán; también el aporte sociológico de Laura Latorre, y con el aporte social desde mi lugar como asistente social, también de la policlínica de Bellán. Es decir que va a haber aportes de distintas disciplinas.
-Usted recién mencionaba la policlínica de Parque Bellán, donde usted trabaja como asistente social. ¿Cuándo se detectó, en el trabajo con gente que consume drogas, el término y la droga pasta base?
-Nosotros venimos trabajando allí desde el año 2001 y constatamos este tipo de consumo problemático a mediados del año pasado. Sabíamos, habíamos oído sobre el tema de la lata, pero en la zona donde estamos, en Parque Bellán -que está en Agraciada y Freire, un lugar que nos cedió la IMM que abarca toda la zona oeste de Montevideo-, empezaron a aparecer en consulta el año pasado. Venimos trabajando desde 1998.
-Sin embargo el perfil del usuario asociado a la pasta base…
-Por lo menos para nosotros, por lo menos en la consulta -y después hemos visto que se constata en otros lugares-, el impacto mayor fue este año, pero veníamos viéndolo desde el año pasado.
-Después se consolida rápidamente como droga de elección.
-Sí, muy rápidamente…
-"Setenta por ciento de nuestros consultantes tiene como droga de elección la pasta base", dicen ustedes en el libro.
-Sí. Yo trabajo también en Salud Pública, en la puerta de emergencia del hospital Vilardebó, y puedo decir que realmente es así. No es una sensación térmica; algunos piensan que esto es algo a lo que se le dio mucha difusión pero que en realidad no es tal. La percepción que se tiene desde los centros asistenciales es que el consumo es alto y muy problemático. Nosotros diferenciamos entre consumidor y adicto, y vemos que mientras que a una persona que consume habitualmente droga -estamos hablando de consumidores de droga intravenosa, consumidores más problemáticos y comprometidos- le llevaba 10-15 años llegar a un deterioro en aspectos sanitarios y en el sistema familiar, laboral, de estudio, los consumidores de pasta base llegan a un deterioro físico muy rápido, que tiene que ver con la sustancia y la forma de consumo.
-Ustedes marcan una diferencia entre esas drogas con las que llevaba 15 años llegar al deterioro y estas con las que lleva de tres a seis meses.
-Sí; es muy rápido, primero por la sustancia y la forma como se consume. La sustancia fumada produce un deterioro orgánico mucho más rápido (le correspondería a un médico decirlo), produce daños a nivel del aparato respiratorio, con el tiempo el deterioro a nivel orgánico es importante. El otro problema asociado es que dejan de comer, de alimentarse, pueden estar muchos días sin comer.
-Sí, pierden hasta un 20 por ciento de peso, según dice el capítulo 3 del libro.
-Es así; uno los ve en la consulta, en la emergencia ve a esos jóvenes que además lo que quieren es dormir, una vez que logran desvincularse de la sustancia, al menos transitoriamente, quieren descansar y dormir.
-Sí, antes ustedes citan problemas mucho más serios que querer dormir, en el aspecto psíquico.
-Ahí está. Y está el tema vinculado al delito.
-¿Hay alguna "inflación" de ese aspecto por parte de los medios de comunicación?
-No; es así, lamentablemente tenemos que decirles que es así. Hace unos cuatro meses hicimos un encuentro en la Intendencia con la gente del sistema penal y constatamos con defensores, jueces, fiscales, fiscales de menores, que los padres llegan a los juzgados y a las defensorías pidiendo que se anticipen a que sus hijos cometan el delito: ya han robado en sus casas, temen que cometan una falta grave en otro lugar y terminen en un centro del Iname o en la cárcel.
-En el libro hay algunos testimonios de robos en el vecindario y en la propia familia.
-Eso ha impactado mucho, no sólo a nivel de la zona donde nosotros trabajamos, que es un barrio muy pobre, donde hay muchos asentamientos, sino que también lo han constatado los servicios de las IAMC (instituciones de asistencia médica colectiva), también ellos sufrieron un impacto de este consumo, debieron ocupar parte de las camas que tenían previstas para salud mental o pacientes psiquiátricos con consumidores de pasta base. Impactó a tal punto que la Junta Nacional de Drogas, junto con el Ministerio de Salud Pública, está procurando implementar un centro específico de atención.
- Ustedes tienen algunas críticas a las respuestas del gobierno uruguayo a este tema que se vino encima.
- Nosotros decimos que el fenómeno de la pasta base es nuevo, pero no es nuevo el tema del consumo en el país, el consumo masificado. Podemos hablar de 15-20 años de un consumo que fue en aumento, fue creciendo, con respuestas desde el Estado siempre muy parciales y limitadas.
-Medicalización y represión, son las respuestas que ustedes dicen que hay.
-Sí, medicalización, pero también limitada, porque Farmacodependencia, que es el centro de referencia nacional, tiene un personal muy calificado pero que está muy limitado en su capacidad de respuesta. Sólo cuenta con cuatro camas, ocho camas en salud mental del hospital Maciel y cuatro que comparte. Tener sólo cuatro camas es impensable, ya no venía dando respuesta a los otros consumos y esto terminó de impactar. Decimos que aun creándose el centro que aparentemente va a funcionar en Inacri (Instituto Nacional de Criminología) no es la respuesta al tema consumo de drogas. La respuesta viene por otras cosas, por el trabajo. Tenemos chicos que logran desintoxicarse, que se mantienen en abstinencia, pero que luego devolvemos a un entorno donde no tienen trabajo o tienen serias dificultades incluso para alimentarse. El esfuerzo que hacen es enorme, siempre decimos que nosotros acompañamos pero el esfuerzo es de ellos, es muy valioso; entonces es muy doloroso verlos recaer porque volvieron a lo mismo. |