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 2004/MAY/31 - El Observador

EN LÍNEA. JEAN-PIERRE COUNIL: CAPITÁN DE LA POLICÍA FRANCESA
«Los traficantes adaptan el precio al consumidor»
Counil es un experto en drogas de diseño, en particular el éxtasis, una droga del futuro porque se adecua siempre. Producir cinco pastillas cuesta un dólar y a pesar de ser cada vez más barata, es cada vez más potente

POR CECILIA PÉREZ OTERO

Jean-Pierre Counil

Edad 45
Estado civil casado, tres hijos
Currículum 
Capitán de la Policía de Francia, y se desempeña en su país en la Misión Interministerial de Lucha Antidroga (Milad)
Como experto mundial en el tema, fue el expositor de un seminario sobre drogas de síntesis y control de precursores químicos que se desarrolló la semana pasada en el Edificio Libertad, organizado por la Junta Nacional de Drogas.


¿Cuáles son las drogas sintéticas más consumidas?
El consumo de drogas de tipo anfetamínico, entre ellas el éxtasis, es importante en Europa y América del Norte, y se está desarrollando cada vez más en el resto del mundo, aunque los niveles de consumo no sean los mismos.


¿Existe un perfil determinado del consumidor de estas drogas?
En Europa, por ejemplo, el consumo de éxtasis está a menudo ligado a las fiestas de música electrónica. Involucra a una población bastante joven, que se sitúa entre los 15 y 25 años. El consumo es sobre todo festivo. Se trata de una droga estimulante, deshinibidora y que produce euforia. No suele provocar disturbios del orden público, y no hay delitos vinculados al éxtasis, excepto cuando el consumidor pasa a ser vendedor para poder comprar su dosis.


¿El éxtasis plantea un problema a los controles policiales por ser más fácil de trasladar por su tamaño y más difícil de detectar?
Un problema es que el éxtasis se presenta bajo la forma de comprimidos, como los de medicamentos. Eso permite disimularlo en cajas de pastillas. Otro es que en los controles de frontera, por ejemplo, no se detecta con rayos X. Esto hace más fácil trasladar una cantidad importante de éxtasis de un país a otro, salvo cuando lleva una valija llena. 


¿Se transporta de esa manera?
Sí, hay traficantes que llevan en la mano una maleta llena de éxtasis, con unos 80.000 comprimidos. Casos así se encuentran en Estados Unidos y en todos los países de Europa. En Francia, cada semana aparece en el aeropuerto este tipo de pasajero. O con ropa interior equipada con costuras especiales que permiten transportar hasta 5.000 pastillas alineadas en pilas. También se trasladan en baúles o valijas facturados en bodega, que pueden albergar de 200.000 a 400.000 comprimidos.


¿Cuál es la ruta del éxtasis?
El 85% del éxtasis del mundo se produce en los Países Bajos, y existen redes de tránsito entre Europa y Estados Unidos. El turismo es también un factor de desplazamiento de las zonas de consumo. En general los países que no se han enfrentado al éxtasis, si tienen un turismo importante, corren ese riesgo. El turista lleva consigo sus costumbres, y si viaja con una actitud festiva, de beber mucho, bailar mucho, salir mucho, y está habituado a que el éxtasis optimiza esa actividad festiva, lleva con él la droga. 


¿Es el caso de América del Sur?
Hace diez años, cuando yo venía regularmente a América del Sur, el éxtasis no se había detectado en los países de la región. Ahora, casi la totalidad de los países señalaron su presencia. Aparece como una droga reservada a gente de nivel social elevado, y luego se difunde a otras capas sociales. Fabricar éxtasis es barato, y los traficantes adaptan el precio de venta en función del poder adquisitivo de los consumidores. Por ejemplo, en Francia, hace quince años, un comprimido de éxtasis se vendía a US$ 65. Actualmente se lo consigue a US$ 5, y el precio se puede reducir incluso a US$ 1, y aún así mantener el beneficio para el fabricante. Porque el costo de producción de cinco comprimidos es de un dólar. Así los precios bajan, y la calidad se mantiene e incluso aumenta cada vez más.


¿Por qué aumenta la calidad?
El 80% de los comprimidos se fabrican con la sustancia química llamada MDMA. Hace diez años, un comprimido de éxtasis contenía una media de entre 40 y 50 miligramos de MDMA, y ahora esa media se sitúa entre los 80 y 120 miligramos. Eso se debe a que los traficantes son comerciantes que compiten entre ellos por vender a un mismo precio productos más potentes, y a que los clientes demandan esto. Entonces la oferta se adapta a la demanda.


¿Es de esperar que el éxtasis sea la droga del futuro?
Es necesario hacer una precisión: el éxtasis no es en verdad una droga sino un concepto. Lo que llamamos éxtasis es un comprimido, creado con un logo vistoso, en el cual podemos encontrar hasta 30 productos químicos diferentes. La MDMA es uno de ellos. Los traficantes ponen en el mercado los productos que puedan ser más atractivos. Ciertos éxtasis son más estimulantes que otros, algunos tienen connotaciones más o menos sexuales en sus efectos, otros producen desinhibición o alucinaciones. Hay una suerte de catálogo en el que aparecen diferentes tipos de éxtasis para satisfacer cada demanda particular. En ese sentido se puede decir que el éxtasis es una droga del futuro, porque se adapta y evoluciona. La cocaína o la heroína son siempre el mismo producto. En cambio, los fabricantes de éxtasis trabajan con químicos para aumentar la calidad y el número de efectos que se puedan buscar. 


¿Se pone demasiado énfasis en el control y poco en la prevención al combatir la droga?
Es necesario hacer una alquimia entre las técnicas de control y lo que concierne al consumo. Se trata de reducir la oferta, el tráfico, intervenir sobre la producción de drogas, reforzar los controles de fronteras, el lavado del dinero vinculado al tráfico, y también actuar sobre la demanda, sobre el consumidor. En ese aspecto hay que poner en marcha una política de información y prevención, sobre todo enfocada a formar a docentes y padres para que la prevención en la educación se produzca lo más temprano posible en la educación, y así disuadir del consumo de drogas. En Francia se desarrolla lo que se llama la reducción de riesgo vinculado al consumo de las drogas para evitar la transmisión de sida o hepatitis mediante el uso de jeringas. Se entregan jeringas gratis, o se cambia una usada por una nueva. En Francia, en 1990 teníamos unas 500 sobredosis por año, ahora bajamos el número a 100. 


¿Qué drogas de síntesis son más novedosas además del éxtasis?
Cuando hablamos de nuevas drogas, en realidad se trata de drogas antiguas, a veces inventadas hace varias décadas. Lo que es nuevo es su consumo. Uno de esos casos es el del LSD 25, una sustancia alucinógena muy poderosa, sintetizada por primera vez en 1938, que tuvo gran éxito en la década de 1960, y que vuelve, también con éxito desde hace cuatro años. Otras drogas son la ketamina, o el GHB, un anestésico inventado en 1961. Desde hace seis o siete años hay consumos desviados de esta sustancia. Se consume en forma voluntaria, para sentir un estado de embriaguez o se administra a alguien sin su consentimiento para abusar de la víctima, sea en forma sexual o para robar sus bienes, por ejemplo. La víctima se olvida de todo, y la memoria regresa dos o tres semanas más tarde. 


Lo dijo

«El 85% del éxtasis del mundo se produce en los Países Bajos»
«El éxtasis no es en verdad una droga, sino un concepto»
«Ciertos éxtasis son más estimulantes que otros»
«Se puede decir que el éxtasis es una droga de futuro porque se adapta y evoluciona»

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