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 2005/MAR/08 - El Observador

EL RESIDUO DE COCAÍNA TRAÍDO DE BOLIVIA DESPLAZA AL CANNABIS PARAGUAYO
Una cuestión de mercado: la pasta quemó a la marihuana
Con un kilo de pasta los traficantes obtienen el mismo dinero que con 90 kilos de marihuana

POR GABRIEL PEREYRA DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

Los consumidores de marihuana –hasta el momento la droga ilegal más consumida en el país– están como locos. Y no porque así los deje el cannabis que están fumando, sino todo lo contrario. Es que encontrar un porro en Montevideo se les ha convertido en algo complicado. 
Julio Guarteche, director de la Brigada Antidrogas, dijo a El Observador que hay una notoria escasez de marihuana en el mercado uruguayo de las drogas ilegales, al punto que el kilo de cannabis traída de Paraguay, que normalmente se comercializaba en Montevideo a $ 6.000, se vende ahora, cuando se consigue, a $ 18.000. 

A juicio del policía, la escasez de marihuana no obedece a uno sino a una serie de factores. El año pasado la brigada que dirige Guarteche desarticuló a dos grandes organizaciones que traían marihuana de Paraguay en avionetas. Los operativos permitieron detener a dos aeronaves en el momento que descargaban la droga en predios rurales, y requisar una tercera partida arrojada desde el aire por los traficantes. Bastante más de una tonelada de esta hierba terminó en poder de las autoridades. 

“Los traficantes no saben cómo hacemos para detectar estos vuelos, están temerosos de jugársela, y no podemos olvidar que por vía aérea es por donde vienen los mayores cargamentos”, dijo Guarteche. En suma, para los narcotraficantes el traslado de alijos de marihuana desde la ciudad paraguaya de Pedro Juan Caballero se ha transformado –por efecto de la perspicacia policial o la mala fortuna– en una tarea de altísimo riesgo, y eso se paga. 


La pasta. Pero más que el temor de los traficantes, lo que también parece estar jugando en este momento es la fuerza del mercado, ya que los vendedores de droga visualizaron que el negocio está centrado hoy en otra sustancia, la pasta base de cocaína. “Ahí hay un mercado cautivo que se instaló con fuerza y que se está extendiendo”, advirtió Guarteche. 

Esta droga, residuo de cocaína sin terminar de procesar, es el sueño de los traficantes por su altísimo poder adictivo y su facilidad para el traslado. 

En vez de trasladar cientos de kilos de marihuana para que el negocio les resulte redituable, algunos traficantes prefieren contratar las llamadas “mulas”, personas dispuestas a tragarse paquetes rellenos de pasta base de cocaína, sustancia que se asentó con mucha fuerza en sectores bajos y marginales, pero que fue empujando desde la periferia y hoy es consumida por miles de uruguayos de diversa condición social. 

Más del 80% de las consultas realizadas por las áreas especializadas en adictos de los hospitales públicos se deben a la pasta base, pero también se incrementó la atención por esta causa en los centros de rehabilitación privados. 

Guarteche explicó que una “gota” de pasta base, que se vende entre $40 y $70 pesa, 0,1 gramos, es decir que con un kilo de esta sustancia el traficante logra 10 mil dosis y obtiene un promedio total de $550.000. Para obtener ese dinero el traficante debería vender más de 90 kilos de marihuana. 

Incluso, explicó el oficial antidrogas, los traficantes paraguayos –famosos mundialmente por manejar cannabis de alta calidad– vieron el negocio y a sus viejos compradores les están ofreciendo venderles también pasta base, la que es traída hacia el Río de la Plata desde Bolivia. 

Con la pasta base –conocida como la lata, por la forma en que se fuma– el dinero se mueve más rápido. Las dosis son relativamente baratas pero una vez que se ingresa en el consumo el adicto no puede parar. Se está haciendo habitual –lo cual extrañamente ocurría con otras drogas– que jóvenes adictos desvalijen la casa de sus padres para obtener dinero y comprar pasta. Pululan además los robos de pequeños objetos que son rápidamente vendidos –o directamente canjeados al traficante– para obtener una nueva dosis. 

El director Antidrogas relató que cada dealer o pasador de droga que vende pasta base anda en general con pequeñas cantidades. “Todo el tiempo tienen droga, pero siempre en pequeñas cantidades, por eso cuando los detenemos se hace muy difícil lograr su procesamiento”, añadió el oficial. En la legislación uruguaya el consumo de drogas no está penado y se admite la posesión de pequeñas cantidades para consumo personal, lo cual queda a criterio del juez. 

Ante el furor de esta poderosa sustancia, organizaciones no gubernamentales que trabajan junto con el gobierno en políticas preventivas y de reducción del daño, habían comenzado a manejar la idea de proveer o alentar a los consumidores de pasta base de cocaína a fumar marihuana, como sustancia sustitutiva. Guarteche dijo que ha escuchado críticas a la Policía por la falta de marihuana en el país ya que eso podría potenciar el uso de drogas más duras como la pasta base, pero indicó que por el momento su tarea es combatir todas las drogas consideradas ilegales.


La cifra

$18.000 cuesta hoy, en medio de la “sequía”, el kilo de marihuana en Montevideo

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