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 2006/ENE/16 - El Observador

INSPECCIONES DE CAMINERA Y LA INTENDENCIA DE MALDONADO EN PUNTA DEL ESTE
Uno de cada tres conductores controlados ingirió alcohol
Aunque se beba poco y no se sientan los efectos, la ley prohíbe conducir

Tres de cada diez conductores que en Punta del Este y La Barra fueron sometidos a controles de espirometría por parte de la Policía Caminera circulaban en sus vehículos luego de haber consumido alcohol, reveló a El Observador el jefe de la Regional II de esa dependencia policial, el comisario inspector (PA) Eduardo Aguiar. El oficial consideró que esa cifra es “preocupante” y “debe llamar a la reflexión”, pero aclaró que no puede generalizarse porque los controles se realizan en “lugares y momentos” proclives para detectar la presencia de esta infracción.

Aguiar explicó que la Policía Caminera realiza habitualmente diversas tareas de apoyo a la labor de la dirección de Tránsito de la Intendencia de Maldonado en las zonas urbanas del departamento. Una de esas tareas consiste en efectuar controles de consumo de alcohol en tres puntos clave de la península, fundamentalmente en la madrugada, con el objetivo de disuadir el consumo y minimizar los eventuales impactos que se producen en el tránsito causados por conductores que circulan bajo efectos de alcohol o drogas.

En esos controles, desde el 1º hasta el 12 de enero, se han realizado más de 400 test de espirometría en los puestos que se instalan en La Barra, en la rambla Lorenzo Batlle Pacheco (Playa Brava) y en la rambla de la playa Mansa. “En esos controles hemos constatado la presencia de alcohol en un 34% de los conductores, 47,5% de éstos con 8 o más decigramos de alcohol por litro de sangre y el 52,5% por debajo de ese límite”, dijo Aguiar.

El oficial subrayó que los controles se realizan en lugares donde las autoridades saben que existen muchas probabilidades de encontrar mayores porcentajes a los habituales porque se realizan en una zona turística, con fuerte concentración de boliches, bares y discotecas y un “ambiente proclive” a que se produzca ingesta de alcohol. Aguiar dejó claro que “ni por asomo” los registros equivalen a que un tercio de quienes manejan en Maldonado, de noche, lo hacen después de haber consumido alcohol.

“Estamos pegando donde sabemos que duele, donde sabemos que por el tipo de circulación y de conductores es altamente probable que encontremos registros altos de conductores con consumo previo”, aseguró.


Cero alcohol. La Ley 16.585 estableció en 1995 que un conductor al que se le detecte más de 7,9 decigramos de alcohol por litro de sangre automáticamente debe quedar “inhibido en el ejercicio de la conducción” y se le debe “suspender” en forma inmediata la libreta habilitante. A raíz de la existencia de esa norma en muchos conductores existe la creencia de que si a un conductor se le encuentra menos de ese límite, “no pasa nada” y se trata de un grueso error.

El Reglamento de Circulación Vial –de 1984– prohíbe expresamente la conducción de un vehículo luego de haber ingerido alcohol, cualquiera sea la cantidad que se haya tomado. Lo que cambia es el tipo de penalización: al que tiene menos de 8 decigramos se le aplica una multa y el que tiene más de 8 queda expuesto a una sanción más severa, incluso en el ámbito de la justicia penal. “Pero debe quedar claro que de ninguna manera se puede conducir luego de haber ingerido alcohol, ya sea en un automóvil, en una patineta o encima de un caballo”, aseveró.

El oficial afirmó además que resulta imposible efectuar comparativos con años anteriores porque no se han hecho verificaciones sistematizadas. “Depende mucho de la hora en que se realizan los controles, de los lugares e incluso hasta de factores como la temperatura. Pero no hay duda que en determinadas zonas de Punta del Este y en horas nocturnas vamos a encontrar mayores registros que en cualquier barrio de Maldonado o en Aiguá”, ejemplificó.

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