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2005/MAY/08 -
DROGAS | Primera convocatoria de una incipiente organización casi anónima en sintonía con manifestaciones que se desarrollan en el mundo
Marihuana: inédita marcha en el parque
En las canteras del Parque Rodó un grupo de capitalinos se manifestó por liberar el consumo personal
LEONEL GARCIA
Sin proclamas, discursos, panfletos ni estridencias. Y también sin incidentes. Así trascurrió la primera vez que en Montevideo se celebró el "Día Mundial de la Liberación de Marihuana", convocando ayer en la tarde a unas 200 personas en las Canteras del Parque Rodó. Manifestaciones similares se realizaron en 180 ciudades de 37 países en todo el mundo.
"Esto fue simplemente abrir la puerta y no dejar pasar esta fecha, por eso armamos una convocatoria lo más simple posible", dice "Mario" (42), integrante del Movimiento Marihuana Libre, que organizó la manifestación. El extremo bajo perfil que adoptó este grupo, formado hace pocas semanas e integrado por unas 40 personas, se reflejó en que la pregunta "che, ¿saben quién está a cargo de ésto?" se repitió en todos los participantes sin que hubiera respuesta. "Mario" es el único integrante del grupo organizador que asistió. "Mario" tampoco es su verdadero nombre.
"El perfil es bajo porque éste no es un tema menor y no queremos ser estigmatizados. Todavía estamos en pañales y no tenemos un cronograma definido de movilizaciones. Esto simplemente fue el primer paso. Ya habrá tiempo para proclamas", indicó.
Entre tamborileadas, bailes, malabares, cerveza, mate, vino y —obviamente— "porros" la tarde transcurrió normalmente hasta que el frío pudo más. La gran mayoría de los asistentes eran veinteañeros, pero no faltaban treintones, cuarentones y hasta padres con sus hijos. La edad de algunos de éstos les hacía imposible comprender del todo la algarabía a su alrededor.
Según "Mario", la legalización del consumo de marihuana sería una posibilidad que incluiría "derechos y deberes". Para él, el asunto pasa por otro lado: "nosotros estamos en favor de la liberación, que incluye consumo libre y que todos quienes deseen puedan tener su propia planta. Esto no es hacerle el caldo gordo al narcotráfico. Es el derecho de elegir que tiene cada persona adulta".
La convocatoria estaba fijada para las 17.00. Hora y media después, sólo unos pocos se congregaban en torno a los tamboriles. En ese momento, "Mario" saludó y se fue. En los escasos asistentes que quedaban la pregunta siguió corriendo: "¿Quiénes organizaban esto?"
CONVOCATORIA. Enterados por la prensa, por correos electrónicos de amigos, o por el boca a boca, jóvenes y no tanto llegaron a las Canteras con una puntualidad más inglesa que uruguaya. A las 17.30 ya se había llegado al punto máximo de afluencia de gente.
Con su pequeño hijo sentado en los hombros y un cartel que rezaba "Basta la pasta. Planta tu planta", el hombre autodenominado "El jardinero" se ganó los aplausos de los asistentes. El rechazo a la pasta base fue unánime entre los asistentes.
El hecho que fuera la primera vez que en Montevideo forme parte de una celebración mundial para la liberación de la marihuana, cuyo primer antecedente ocurrió en Nueva York en 1969, fue destacado por buena parte de los asistentes. Otros tal vez esperaban algo más. Julia (26), estudiante de arquitectura, fue una de ellas. "Yo vine a ver si hay algo serio, un proyecto concreto, un panfleto, ¡algo! Pero esto no deja de ser parte de la ‘uruguayez’", afirmó mientras observaba la congregación. Si no fuera por la presencia de "porros", no difería de cualquier reunión más o menos organizada de estudiantes.
El "Ricotero" y el "Rolling" seguramente fueron quienes se tomaron más "en serio" la convocatoria. "¿Vos sos periodista? Loco, estamos desde las once de la mañana acá, loco. Pensamos que era a esa hora y desde entonces le estamos dando (al porro). Bah, ¡en realidad desde anoche! ¡Era hora que se diera una fiesta de éstas, loco!", afirmó el primero de ellos. A este grado de euforia no llegó la mayoría de los asistentes, que prefirieron la calma y comodidad del césped de las Canteras, o los asientos junto al lago. "Yo fumo cada tanto porque me relaja, porque me gusta el vínculo que genera entre las personas", afirmó Mariana (28), otra estudiante de arquitectura.
La señora de 49 años no quiso decir su nombre "porque si no tengo problemas en el trabajo". Confiesa que cada tanto fuma marihuana con sus compañeros de labor aunque no asiduamente "porque me da sueño". Para ella, esta sustancia "no es el demonio que sostienen algunos ni tampoco un dios, simplemente es el derivado de una planta". Asistió a la manifestación porque no quería "dejar a los jóvenes solos con ésto". Su hijo mayor, de 17 años, compartió ayer la movida con su madre en las Canteras del Parque Rodó.
Droga blanda pero no apta para gente 'frágil'
La marihuana es una sustancia psicotrópica que altera la conciencia y la percepción, brindando una sensación corporal de liviandad y relajación. Derivada de la planta del cannabis, se consume fumándola y es una de las drogas de menor poder adictivo. Su efecto alucinógeno es leve.
Así definió a la marihuana la doctora Raquel Peyraube, consultora en el uso problemático de drogas y miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Internacional de Reducción de Daños (IHRA, por la sigla en inglés).
Según la experta, se trata de una droga de las consideradas blandas "siempre y cuando no se use inadecuadamente". Ejemplificó que si una persona está manejando y fumando esta sustancia "las diferentes percepciones espaciales y temporales la hacen proclive a tener un accidente", de la misma manera que conducir en estado de ebriedad.
Si bien no existe un consumo "standart", Peyraube destacó que un uso "recreativo, de uno o dos cigarrillos por semana, permite la eliminación de toxinas".
Entre los componentes activos de la planta del cannabis se encuentra el tetrahidrocannabinol, que es el responsable de casi todos los efectos nocivos (que pueden llegar a ataques de pánico, ansiedad y depresión).
"Si una persona es frágil desde el punto de vista psiquiátrico, puede generar delirios agudos o poner en evidencia un proceso psicótico", destacó Peyraube. En estos casos, puede ocurrir incluso en un consumo mínimo.
Al dejar los fumadores de marihuana mucho tiempo el humo de esta sustancia en sus pulmones "se potencia la posibilidad que la persona sufra bronquitis crónica, que es un paso previo al cáncer de pulmón".
CONTROL ESTATAL. En su carácter de médica especialista y consultora en el tema, Peyraube indicó que "el control de la marihuana debería pasar a manos del Estado, tal cual ocurre con los cigarrillos y el alcohol, y sólo para mayores de 18 años".
Esta idea había sido propuesta incluso por el ex presidente Jorge Batlle al inicio de su gestión. Finalmente, fue dejada de lado. De acuerdo con Peyraube, siempre que se proscribe una sustancia "se terminan generando consecuencias no deseadas".
Una consecuencia no deseada es la irrupción de la pasta base, debido —entre otras cosas— a recientes malas cosechas de cannabis en Paraguay, de donde proviene la mayor cantidad de marihuana que se consume en el país.
Sin límite entre consumo y comercio
Según dijo a El País el director general de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas, Julio Guarteche, en lo que va de 2005 se incautaron unos 248 kilos de marihuana.
Si bien esta Dirección está apuntando sus baterías sobre todo al ingreso de pasta base de cocaína, cuyo daño está causando estragos, Guarteche señaló que "como con todas las drogas, también se combate el tráfico de marihuana. Es lo que manda la ley y nosotros no podemos hacer otra cosa".
Aún así, Guarteche reconoció que debido al impacto en el accionar delictivo que provocan ambas sustancias, "sería preferible que hubiera más marihuana y menos pasta base".
Consultado si hay un límite cuantificado entre lo que se considera marihuana para consumo personal y para comercialización durante las incautaciones, Guarteche indicó que "no hay una cantidad definida" y que eso "queda a criterio del juez que entienda en el caso".
Guarteche recuerda casos de incautaciones de cien gramos de marihuana en las que el juez libera al detenido porque se considera que es para consumo personal. "Influyen muchas cosas. Se toma en cuenta si la persona ya es reconocida como un consumidor o si es notorio que lo incautado está ‘empaquetado’ para la venta". |