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2005/JUL/17 -
SEGURIDAD | Experiencia modelo con reclusos
Delincuentes primarios son más violentos por las drogas
GUSTAVO TRINIDAD
En los centros de reclusión de Uruguay hay 3.220 personas que entraron al mundo carcelario por primera vez.
Aunque el espectro de estos perfiles es muy amplio, hay una franja importante de estas personas que la reclusión en las cárceles tal como están hoy, sólo logrará que vuelvan a reincidir en el delito.
Es que en Uruguay no hay un plan de rehabilitación para este tipo de personas que delinquen por vez primera. La carencia causa un impacto directo
en los índices de reincidencia, según la experiencia de los técnicos que
trabajan en el tema.
Por esto el proyecto de tratamiento a ciertos reclusos primarios realizado
por un equipo de técnicos encabezado por la doctora María Esther Brasil,
viene a cubrir un vacío que es una de las tantas fallas del sistema
penitenciario uruguayo.
Hoy se da la absurda paradoja en que los técnicos de Instituto Nacional de
Criminología realizan la evaluación de la persona que ingresa a la cárcel
pero luego esta no accede a ningún tratamiento y seis meses después vuelven
a la evaluación como si el recluso pudiera, en las circunstancias en que es
internado, "mejorar por obra y gracia". Un sistema que parece pensado por el
propio Franz Kafka.
El proyecto para primarios, que en un principio abarcaría a unos 100
reclusos, está a estudio de una junta integrada por representantes de la
Suprema Corte de Justicia, varias Ongs que trabajan en el tema de los
derechos humanos, Inju, Dirección Nacional de Cárceles y técnicos del Centro
Nacional de Rehabilitación.
Casi la mitad de los 7.164 presos que hay en Uruguay son primarios. El
abanico de perfiles y tipos de delitos cometidos es muy variado pero hay
algunas coordenadas que permiten extraer franjas y subgrupos.
Hace unos siete años el tipo de delitos de primarios empezó a trasladarse
del hurto, que era históricamente el delito mayoría entre los primarios, a
la rapiña.
Tomando como ejemplo la cárcel de Santiago Vázquez (Compen), donde hay 329
reclusos primarios, 110 fueron procesados por rapiña, lo sigue el delito de
hurto con 24 casos. Otra constante que los técnicos del Centro Nacional de
Rehabilitación apuntan es la vinculación de estos casos con drogas como la
pasta base y el alcohol, el porcentaje llega al 60%.
La mayoría de los primarios muestran una franja etaria de entre 18 y 30 años
y cuando de rapiña se trata tienen una condena de cuatro a cinco años.
"Nosotros encontramos casos en que cometieron arrebatos o el robo con
violencia de una campera a la salida de un baile bajo los efectos del
alcohol que se llevan condenas de cinco años y más. Si ese joven está cinco
años en Santiago Vázquez o en cualquier otro establecimiento, será en un 90%
irrecuperable", indicó a El País Brasil.
Uno de los peores obstáculos para cualquier tratamiento o trabajo
educacional es la condición de hacinamiento de las cárceles. Tanto la
doctora Brasil como el psicólogo Augusto Vitale, director del programa Pro
Social, del C.N.R. y el educador Luis Parodi de amplia experiencia en el
tema, sostienen enfáticamente que el hacinamiento no permite ningún plan de
rehabilitación.
EL PLAN. Muchos delincuentes primarios no tiene todavía los códigos
carcelarios y delictivos. Para evitar esta "contaminación" una de las
primeras medidas que exige el proyecto es disponer de otros ámbitos para su
internación. La idea es dejar en transito de 30 días a los primarios en
Cárcel Central y luego estudiar su lugar de internación.
El CNR, instalado en el ex Hospital Musto, alberga hoy día a 99 internos y
tiene capacidad para 300.
Deberán tener núcleo familiar o terceros que afectivamente puedan
contenerlos. No podrán tener problemas de psicopatías o dependencia de
drogas.
El trato directo con primarios estará a cargo exclusivamente de psicólogos,
sociólogos y educadores quedando la tarea de la policía para la vigilancia
del centro.
Allí se le dará la posibilidad de trabajar, aprender oficios, realizar
tratamientos contra adiciones y avanzar en un sistema progresivo de salidas
transitorias. La familia y su núcleo afectivo también será objeto del
tratamiento y se realizarán sesiones en grupo. |