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2005/AGO/23 -
MOVIDA & ALCOHOL | Policía, Justicia y operadores
coinciden en que los episodios son cada vez más agresivos. | Más
armas blancas y alcohol serían su origen.
Crece la violencia nocturna entre jóvenes:
sábado con 28 detenidos
En la puerta de la disco
"Mariachi" hubo dos lesionados graves. Indagan a una menor de 16
años
En la madrugada del domingo dos jóvenes de 21 y 22 años fueron a
bailar y terminaron en el Hospital Maciel. Estaban en la puerta de
la discoteca Mariachi, en el Centro. No se sabe muy bien cómo se
armó una trifulca que, arma blanca de por medio, terminó con
heridos graves. Uno de los muchachos fue herido en la espalda y el
abdomen y tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. El otro,
también con un corte en la espalda, tiene al menos 20 días de
reposo indicado por el médico.
Ese hecho no es aislado. Sólo este último fin de semana hubo 28
detenidos por haber generado desórdenes dentro y fuera de 12 pubs
y discotecas en Ciudad Vieja, Centro, Aguada y Unión.
Y aunque autoridades y empresas de seguridad no dicen notar un
aumento del número de disturbios, sí coinciden en que los
desórdenes están signados por mucha mayor violencia.
"No registramos grandes disturbios y aunque el número de personas
que se detuvo no supera la media normal para un fin de semana,
particularmente noto una mayor tendencia a la violencia", dijo a
El País Ruben Sosa, el jefe de Primera Zona de la Jefatura
capitalina.
Algo similar señaló Oscar Cúneo, de la empresa Roning, que maneja
la seguridad de unos 40 boliches de Montevideo. "En los últimos
meses aumentó la violencia entre la gente. Esto tiene relación con
el consumo de alcohol y drogas", sostuvo.
El último fin de semana, funcionarios de Roning tuvieron que
llevar hasta la comisaría a dos jóvenes. Habían intentado ingresar
sin pagar a Punto Bar, en la Ciudad Vieja. Cuando fueron
advertidos de que no podían estar allí golpearon al personal de
seguridad.
Actitudes como esa son para Cúneo una muestra del cambio en el
comportamiento. Según Cúneo tradicionalmente los jóvenes que eran
sorprendidos dentro de un local peleándose o robando una cartera
intentaban disculparse y terminar el episodio lo más rápido
posible. Pero en los últimos meses, atacan a personal de seguridad
con mucha mayor violencia.
Los delitos más frecuentes en locales como pubs y discotecas son,
según Cúneo, hurto, atentado violento al pudor y agresiones.
Cuando las empresas de seguridad observan este tipo de delitos,
hacen lo que usualmente se llama "arresto ciudadano" y los
conducen hasta la seccional más próxima o los dejan en custodia de
los efectivos 222 que hay en la puerta de algunos locales.
MENORES. Lo ocurrido en las inmediaciones de "Mariachi", en
Uruguay y Rondeau, es el caso más violento en el último fin de
semana, en el que todos los detenidos por estos disturbios
quedaron en libertad, aunque hay investigaciones judiciales que
continúan. El juez de adolescentes Hugo Morales indaga la
participación de una menor de 16 años en los cortes con arma
blanca. El magistrado dijo a El País que citó para hoy a las dos
víctimas para continuar la investigación.
Fuentes policiales dijeron que la adolescente, que portaba una
navaja, dio un nombre falso para no ser identificada en la
Comisaría de Menores porque poseía anotaciones.
Según esos informantes todo comenzó cuando un hombre agredió a una
adolescente, aunque el episodio aún es confuso para las
autoridades y para la Justicia.
El juez Morales dice notar mayor utilización de armas blancas y
también aumento de violencia en las trifulcas entre jóvenes en
locales de esparcimiento nocturno. "Tiene que ver con el consumo
de alcohol y con una situación general de decaimiento de las
costumbres y de necesidad de predominio frente al otro. Es común
que las trifulcas comiencen porque uno dice que otro lo miró mal",
expresó.
El magistrado señaló además que en algunos casos, cuando los
magistrados de adolescentes consideran que hay responsabilidad por
acción u omisión de los padres, dan cuenta a la Justicia Penal de
adultos. Sostuvo que es poco frecuente que eso suceda y también
señaló que generalmente terminan archivados porque es dificultoso
probar su responsabilidad.
Por su parte, el psicólogo social Antonio Pérez García dijo que en
ocasiones, cuando los temas se "conversan mucho", como es el caso
de la violencia juvenil, puede generar predisposición a que
efectivamente esos hechos se puedan concretar. |