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 2005/OCT/13 - El País

VIGILANCIA | Se alerta a la Policía por inseguridad en el barrio o a raíz de familiares que se transforman en adictos
Vecinos hacen 150 denuncias por mes a "bocas" de venta de drogas
El consumo de estupefacientes está vinculado a índices delictivos. Policía combate microtráfico con red de informantes

Cada día la Brigada Antidrogas recibe un promedio de cinco denuncias por tráfico de estupefacientes en los barrios de Montevideo.

"Los vecinos no distinguen o no pueden detectar aquellos casos de grandes cargamentos de drogas", explicó a El País el director de esta unidad policial, Julio Guarteche.

Según el jerarca policial, los vecinos de los barrios sí sienten los efectos de la comercialización de estupefacientes, ya que afecta a sus hijos y genera inseguridad en la zona. Por eso efectúan la denuncia del hecho a la Policía.

Al carecer de personal, los efectivos de esta repartición policial sólo pueden atender aquellos casos más urgentes. Los restantes los derivan a otras reparticiones de la Jefatura de Policía de Montevideo

"Es que no nos dan las manos para atender todas las denuncias sobre el comercio ilegal de drogas", dijo.

En este momento, la Dirección de Narcóticos cuenta con 110 funcionarios. Estos policías están distribuidos en oficinas ubicadas en el departamento de Rivera, Aeropuerto de Carrasco y en Montevideo.

En la capital, operan dos grupos: uno de ellos dedicados al mega tráfico de estupefacientes y la "Brigada" que atiende aquellos casos de microcomercialización de alucinógenos en los barrios. Para realizar esa tarea, ese grupo cuenta con 30 agentes divididos en tres turnos.

En varias oportunidades, Guarteche solicitó al Ministerio del Interior que necesita un refuerzo de personal. Sin embargo, advirtió que el ingreso de demasiados policías puede determinar que la fuerza policial quede más propensa a casos de corrupción, porque disminuirían los controles.

La solución al problema, dijo, fue derivar hacia otras dependencias policiales las informaciones sobre "bocas de fumo", tras considerar que estas tienen las mismas responsabilidades que la Dirección de Narcóticos en la lucha contra el tráfico de drogas.

Para Guarteche, los índices de delitos como hurtos, rapiñas y arrebatos son fomentados por el consumo de drogas como la pasta base. Este alucinógeno genera adición y obliga a los consumidores primero a vender electrodomésticos de su casa y luego a robar para comprar una dosis que ronda los $ 20.

"Si golpeamos a los puestos de venta de drogas en los barrios, seguramente disminuirán los índices de delitos como hurtos y rapiñas", explicó el jerarca policial.

Desde hace varios meses, la Brigada Antidrogas comenzó a operar con Comisarías de barrios carenciados de Montevideo. Se sabe que la pasta base hace estragos en los jóvenes de Unidad Casavalle, Casabó, Cerro Norte, Borro, entre otros.

La Policía también detectó consumo de este tipo de alucinógenos en barrios como Pocitos y Malvín.

"No hay otra forma de trabajar. Solos no podemos" contra el tráfico de estupefacientes, advirtió.

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www.infodrogas.gub.uy