|
2005/OCT/27 -
VENTA | Abastecían "bocas" en
Montevideo y Ciudad de la Costa. No vendían menos de 5.000 dosis a
U$S 2.500
Desbaratan red de distribuidores de pasta
base
Diez personas fueron detenidas y
ayer la Justicia procesó a cuatro. La Policía prepara otros
allanamientos
El Departamento de Orden Público desbarató a una red de
distribuidores de pasta base, tras capturar al mayorista y a sus
revendedores que suministraban las "bocas de venta" existentes en
balnearios de la Ciudad de la Costa y en barrios montevideanos.
Entre el martes 25 y ayer, fueron capturados diez personas, entre
los que se encuentra el mayorista. Este sujeto, de 43 años,
carecía de antecedentes penales y residía en un finca del
balneario San José de Carrasco. Ayer cuatro personas fueron
remitidas por trafico de estupefacientes.
Junto con el "capo", también fueron detenidos varios sujetos que
sí poseían antecedentes penales por tráfico y comercialización de
estupefacientes.
Los policías trabajan ahora a dos puntas: buscan al sujeto que se
encargaba de traer la pasta base desde Argentina y luego a los
encargados de cada "boca de venta". Se calcula que el mayorista
suministraba a varias decenas de puestos de comercialización de
pasta base.
Durante las pesquisas, que duraron unos cuatro meses, los
investigadores detectaron que "el capo" no realizaba negocios
menores a medio kilogramo de pasta base.
El valor de esta droga ronda los U$S 2.500 y permite confeccionar
unas 5.000 dosis. Este alucinógeno es fumado por sus adictos con
ayuda de una lata. Por eso esta droga también es conocida como "la
lata".
ESTRATEGIA. En varias oportunidades, los policías debieron
cancelar los operativos contra este sujeto. Los investigadores
carecían inclusive de su datos básicos, aunque presentían que se
encontraban frente a un "pez gordo". En varias oportunidades
siguieron a sus vendedores de drogas pero las estrategias de
seguridad implementadas por el narco evitaban cualquier actuación
policial.
El lunes 24, los policías de Orden Público, bajo el mando del
comisario Milton Araujo, detectaron en San José de Carrasco a una
vendedora de pasta base y la siguieron. Observaron que la mujer se
retiró de una finca con un paquete. Varias cuadras más adelante,
la detuvieron.
Cuando realizaron el allanamiento en la casa del narco, los
policías no encontraron nada. Estimaron que el traficante había
implementado una norma de seguridad: cada vendedor debía llamarlo
por teléfono cuando arribara a su casa. Como la mujer fue
interceptada en el camino, no pudo llamarlo y este destruyó la
droga, según estiman los policías. |