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2006/ENE/27 -
ÚNICOS | En la región, Uruguay es
el país con valores más permisivos para los conductores
Controles de alcohol en el tránsito
serían más estrictos
Salud Pública admite que se
requieren "cambios sustanciales" en la lucha contra los accidentes
El Ministerio de Salud Pública (MSP) admite que se requieren una
serie de cambios profundos en la estrategia de combate de la
"epidemia" de accidentes de tránsito. En este sentido, una de las
medidas que se ha propuesto reactivar es la implementación de
topes de alcohol en la sangre más "restrictivos" para los
conductores. El tema ha estado en la agenda de la Comisión
Nacional de Prevención y Control de Accidentes de Tránsito e
incluso existe un proyecto de modificación a estudio de
Presidencia.
El director general de Salud, Jorge Basso, dijo a El País que la
cartera insistirá en la necesidad de "revisar" los parámetros
actualmente permitidos por la ley 16.585, de modo de adecuarlos a
los niveles que se permiten en el MERCOSUR.
En esa norma, se establece un tope máximo para los conductores de
ocho decigramos de alcohol por litro de sangre. Sin embargo, el
resto de los países del bloque regional sólo tolera cinco
decigramos de alcohol por litro, y en otros países existen incluso
índices más bajos.
El punto ha sido también un reiterado planteo del Ministerio del
Interior. El director de Relaciones Públicas de la Policía
Caminera, comisario Fernando Rolando, dijo a El País que los
valores actuales son "extremadamente altos" y que representan un
"peligro" para la seguridad vial. En 2005, un 14% de los
conductores que protagonizaron accidentes de tránsito presentaban
altos niveles de alcohol.
Especialistas como Rodolfo Vázquez han establecido que el valor
vigente en la legislación uruguaya deja de libre de
responsabilidad legal al 26% de los conductores generadores de
accidentes graves.
"FRACASO". El director compartió las principales conclusiones de
una reciente investigación premiada por la Academia Nacional de
Medicina (El País, 22/01/06) que advierte un total fracaso en las
políticas de prevención de accidentes de tránsito y también que es
necesario aplicar "modificaciones sustantivas". Los siniestros son
la primera causa de muerte de los jóvenes y también de los niños.
"Esto tiene que ver con los grandes déficit que tiene el país en
la lucha de las enfermedades crónicas, que están estrechamente
vinculadas a los hábitos", apuntó. A su criterio, la problemática
requiere una respuesta "integral" e "intersectorial" que involucre
a todos los organismos relacionados.
El jerarca admitió que existe un subregistro del número de
accidentes, y que a pesar de que los siniestros son de
notificación obligatoria en el MSP, esto no siempre se cumple.
Para intentar enmendar esta situación, la cartera comenzará a
relevar en principio las bases de datos existentes en distintos
organismos. El BSE remitirá al Ministerio su propio registro.
Basso también consideró vital que el Ministerio de Transporte
avance en la conformación de un Registro Nacional de Infractores,
que impida lo que ocurre actualmente: una persona puede perder su
libreta en un departamento, pero puede seguir manejando en otro. |