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2006/ABR/30 -
Normas no se cumplen y el Estado no
controla
Flagelo con culpables
EMPRESARIOS Y COMERCIANTES
INFRINGEN LA LEY VENDIENDO ALCOHOL A MENORES, Y A ADULTOS EN
HORARIOS NO PERMITIDOS. EL ESTADO NO CUMPLE COMO CONTROLADOR E
INCLUSO HASTA CIERTAS COMUNAS, ORGANIZAN EVENTOS QUE PROPICIAN
CONSUMOS ABUSIVOS SIN TENER BUENOS OPERATIVOS PARA VIGILAR EL
CUMPLIMIENTO DE NORMAS.
HAY EXCEPCIONES, PERO NO SON LA MAYORÍA. EL GOBIERNO PREPARA GRAN
CRUZADA PARA ATACAR LA DROGA, CON CONSENSOS DE LAS PARTES Y AVAL
DEL LEGISLATIVO
MAGDALENA HERRERA
Son cuatro y tienen 14 años. Quizás dos de ellos aparentan un poco
más, 16, pero los otros no llegan a 1,57 cms. de altura, y tienen
cara de 14. Ni uno más. Son adolescentes, quienes con la expresa
autorización de sus padres acompañaron a esta periodista a una
recorrida por almacenes, granjas, quioscos, autoservicios de
estaciones de nafta y otros reductos 24 horas, mercaditos y bares.
Los cuatro juntos ingresaron a 15 locales de las zonas de
Carrasco, Punta Gorda, Malvín, Pocitos Nuevo, Pocitos, Punta
Carretas, Parque Rodó y Cordón, entre las 20.30 y las 22.30 horas.
En todos, solicitaron bebida alcohólica. En 12 de los 15 recintos,
de absolutamente todos los rubros mencionados, les vendieron, y
varios de los dispensadores les ofrecieron incluso destaparles o
abrirles la botella. Uno de los que se negó fue porque no le
quedaba más bebida. Otro les contestó: "si les vendo, la multa es
un hachazo muchachos", y el tercero, seriamente, respondió: "no
vendo a menores". La farra terminó con más de 15 litros de bebida
en el auto, y cuatro chicos absolutamente absortos. Ni ellos
imaginaban la facilidad para comprar alcohol. Todo culminó en una
larga charla, con muzzarellas y bebidas cola de por medio, del
porqué de esta nota. Ellos preguntaron: ¿cómo los adultos no
cumplen con algo que está prohibido? Esas fueron las palabras,
textuales, que utilizó uno de ellos.
En primer lugar, aunque sea de Perogrullo, está terminantemente
prohibido por ley vender alcohol a menores de 18 años. En segundo
término, no se puede consumir en la vía pública. ¿De haber sido
otros, y no estos cuatro adolescentes, dónde hubieran terminado
tomando? En la calle, como se observa todos los fines de semana.
Tanto para este caso, como para otros miles, existen varios
responsables. En primer lugar está el Estado, quien debe controlar
que eso no suceda a través del INAU, del Ministerio del Interior y
de las intendencias. En segundo término se observa una seria
responsabilidad social de comerciantes y empresarios, quienes
conscientemente infringen la ley. Sí, existen multas de hasta 40
mil pesos, y hasta posibles clausuras, pero como prácticamente
nadie fiscaliza los posibles castigos no atemoriza a casi nadie.
Y, en tercer lugar, se encuentra la responsabilidad de los
entornos familiares de esos jóvenes, quienes muchas veces no
reflexionan sobre las consecuencias del abuso de alcohol en la
sociedad.
La última Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas en Estudiantes
de Enseñanza Media, difundida hace pocos días, en la que se
interrogó a 8.033 jóvenes entre 13 y 17 años, arroja que uno de
cada 4 jóvenes en el país ha tenido un episodio de abuso de
alcohol (más de 5 tragos) en los últimos 15 días. Y casi un 40 %
de esa población tuvo una borrachera en el último mes.
Eso trae aparejado, además de distorsiones y hasta dramas
familiares a veces silenciosos, accidentes de tránsito (casi dos
uruguayos mueren por día), comas alcohólicos, potenciales adictos
a esa y otras drogas, y violencia en las calles.
El alcohol, como algo que se vende con total libertad, no es
asumido como droga pero fue definido como tal hace muchos años por
la Organización Mundial de la Salud. Es un producto que ingresa al
organismo y que causa alteraciones. "Ya con el primer vaso de
alcohol se observan modificaciones en los reflejos y en la
capacidad de conducir", señala el Dr. Gerardo Barrios, del
Sindicato Médico del Uruguay, y experto en el tema accidentalidad
en el tránsito y otras violencias a causa de las drogas.
Segundo: es una droga tóxica porque destruye la función de muchos
órganos y mata gente. "Eso se ve a largo plazo y tomando en forma
periódica, en pacientes que ya son crónicos y han desarrollado la
enfermedad", indica el especialista.
Tercero: es adictivo porque cuando se toma una, la misma droga
hace consumir nuevamente, y además es un facilitador del consumo
de otras ilegales. "Es de las más peligrosas porque nos quita en
gran medida las capacidades de razonar y de limitarse. El tema
pasa por reconocer esas propiedades y adaptarlas al sistema
sanitario. La sociedad aún no es consciente porque no existe
educación ni formación de la ciudadanía y de los jóvenes. La
responsabilidad no es de la población sino de las instituciones
que tienen la obligación de desarrollar y atender los grandes
problemas sociales que vive este país. Hemos estado todos estos
años omisos a una realidad que nos venía aplastando y que no
obtuvo respuesta por quienes son responsables de establecer
políticas de seguridad ciudadana, que incluye también el alcohol,"
afirma Gerardo Barrios.
Los médicos definen el abuso de alcohol como la peor catástrofe
sanitaria en el Uruguay de los últimos quince años, señala el
experto. "El profesor Guido Berro, catedrático de Medicina Legal y
director del Instituto Técnico Forense, conjuntamente con Beatriz
Balbela, realizaron un trabajo que ofrece el único dato cierto y
certero que existe en este país con relación al alcohol y las
alcoholemias. El 38% de quienes fallecen, que llegan a la morgue,
tienen alcoholemia por encima de 0.8, que es lo actualmente
permitido. Cada diez muertos, cuatro están alcoholizados".
RESPONSABILIDAD. El Estado parece aceptar su importante
responsabilidad y ha puesto el tema en debate. "No sólo no se
puede vender a menores de edad, sino que entre las cero y las seis
de la mañana, no se debe dispensar bebida alcohólica a nadie. Uno
tiene la presunción de que las fiscalizaciones no son lo
suficientemente rígidas y sistemáticas, lo cual nos plantea la
pertinencia de revisar la normativa sobre los lugares en donde se
puede o no vender alcohol. Realizaremos todas las campañas
preventivas necesarias.
Serán normas para reducir la oferta, y también de fiscalización de
venta y expendio. No se tratará de una ley seca como se ha dicho
por ahí, sino que se planteará a nivel legislativo; hemos
convocado parlamentarios de todas las fuerzas políticas, y lo
haremos también en el ámbito del Congreso de Intendentes, porque
algunos municipios ya tomaron medidas, como por ejemplo en el tema
eventos deportivos. No quita que no haya un decreto, pero en
principio entendemos que para que las leyes y las normas funcionen
deben ser consensuadas, discutidas, y que tengan una cierta
incorporación en la conciencia pública y con un nivel protagónico
de todos los sectores, aunque quizás no queden absolutamente
conformes", señala Milton Romani, secretario general de la Junta
Nacional de Drogas.
El alcohol está instalado en la calle, en todos los sectores
sociales y etarios. Se intenta sensibilizar a la sociedad, y que
entre gobierno y privados se busquen "los mecanismos de regulación
societarios y estatales como para bajar esta mano que
desgraciadamente tiene bastante elocuencia.
Nosotros debemos preservar la salud pública, existe un problema
grave y es responsabilidad compartida. El patrón que más preocupa,
en el caso del alcohol, es el abuso. Son manejables si creamos
conciencia en el sistema educativo, en los padres, si incorporamos
a los jóvenes en el diseño de programas preventivos, y limitamos
la oferta", agrega Romani.
Tan compartida es la responsabilidad que hasta llega a las
emergencias de salud. Cuenta el propio Secretario de la Junta
Nacional de Drogas, que desde la Jefatura le han comunicado que
cuando se encuentra a una persona en grave estado etílico, al
tratarse de un problema sanitario y no policial, lo llevan hasta
alguna guardia. "Ocurre que no se lo recibe, lo cual es una
gravísima omisión de asistencia; los policías no deberían
admitirlo y tendrían que labrar un acta. Las emergencias médicas
tienen que recibir la intoxicación alcohólica, porque es un caso
grave, muy fácil de manejar por otra parte. Ahí también tenemos
una responsabilidad social importante".
Uno de los involucrados más importante en la venta de alcohol a
menores, es el INAU. El País intentó comunicarse con su presidente
durante toda la semana, sin éxito alguno. Todas las voces
consultadas confirmaron que el tema no es abordado por el
instituto ya que cuenta con escasos funcionarios para fiscalizar
la venta. Parece que son apenas siete, se dijo extraoficialmente.
PRIVADOS. Se encuentran en el banquillo de los acusados, pero no
son los únicos tal cual lo comprobaron los cuatro adolescentes que
recorrieron los 15 reductos. Sí, en algunos autoservicios de las
estaciones de nafta se vende alcohol a menores, como también en
bares, almacenes, mercados y otros comercios. "Pero el 95% de la
responsabilidad recae en el Estado, que como guardián de la
sociedad debe ejercer su tutela, y en muchos órdenes no lo está
haciendo. En este país no hay controles", señala el presidente de
la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay, Héctor Parrella.
Sobre la responsabilidad empresarial , Parrella señala que todos,
ya sean estaciones de servicio, bares, almacenes, mercaditos o lo
que sea, que vendan a menores o en horario prohibido, deben ser
sancionados. "Le corresponde al Estado hacer el control
correspondiente, si hay gente que no está cumpliendo con las
normativas porque les falta responsabilidad social tiene que ser
penalizada. Existe una norma superior, que es la de cada
individuo. Yo no me puedo meter en la cabeza de todos, ya sean
estacioneros, baristas, dueños de 24 horas. No tengo problema en
buscar soluciones por consenso, siempre que sean generales, es
decir que no sean solo para las estaciones de nafta. Me parece
tragicómico que los guardianes de la salud de los jóvenes en
materia de bebidas alcohólicas, sea el gremio que toda la vida las
vendió (se refiere a Cambadu ). Lo que quieren es que la gente no
venda para sí hacerlo ellos".
Asimismo, el presidente de la Unión de Vendedores de Nafta se
refiere a los festivales populares que se realizan en la rambla,
en Parque Batlle, en Parque Rodó, a veces organizados por la
propia comuna capitalina, o apoyados por ésta, en los que se vende
alcohol a diestra y siniestra en camionetas cuatro por cuatro.
"Apliquemos la ley. Pero si no le damos al Ministerio del Interior
los elementos para que la haga cumplir, estamos liquidados. Esto
ya está siendo una selva, y no me refiero sólo a las bebidas
alcohólicas, sino también a la droga, a los asaltos, a las
rapiñas."
Sobre las rondas de jóvenes que se forman en algunos autoservicios
de estaciones, Parrela señala: "desde que se prohibió despachar
bebidas alcohólicas entre las 0 y las 6 eso casi se terminó,
fueron problemas puntales. Pero si hay gente que está haciendo
daño, sea dentro de las estaciones, en almacenes o 24 horas, que
sean penalizados. Hay buenos y malos en todo el espectro
comercial, y también en lo que se trata de la venta de alcohol.
Claro que también se debe tener en cuenta que a mi me prohíben
vender de 0 a 6, y sin embargo a otro que tiene permiso de bar
dispensa bebida alcohólica para llevar. Tengo documentación que lo
prueba y hasta fotos de carteles. Otra cosa le digo: hablé con las
cerveceras y me confirmaron que de su venta total, las estaciones
de servicio representan entre un 3 y un 5.5 %. No hay que
demonizar a las estaciones, son como cualquier negocio que están
tratando de sobrevivir".
CAMBADU. Por su parte, la Asociación que reúne almacenes, bares y
otros reductos afines presentó al Parlamento un anteproyecto de
ley acerca del consumo de bebidas alcohólicas, a partir de la
inquietud propia de sus asociados, asegura el vicepresidente de la
institución, Daniel Fernández.
"Todos tenemos hijos y estamos viviendo con angustia lo que se
observa en la vía pública a causa del alcohol. Quizás muchos de
nuestros socios se sientan perjudicados, pero también somos
conscientes que existe toda una masa social que consume en la
madrugada, y quienes les venden no son controlados, porque la
policía está desbordada".
El documento presentado se inspiró en legislaciones argentinas,
chilenas, incluso en la ley del botellón española, y en un
proyecto no aprobado en el Parlamento en el 2003. La propuesta de
Cambadu sugiere que "todos los establecimientos autorizados a
vender bebidas alcohólicas deben estar inscriptos en un registro
que demuestre que son comercios establecidos y controlados. Es
algo similar a la antigua patente de bebidas alcohólicas que
también regulaba expendios autorizados y si bien tenía su mérito,
ofrecía deméritos. La multiplicación de bocas de venta de alcohol
en locales no controlados propició una proliferación del consumo
por parte de adolescentes que vemos en cualquier barrio
montevideano. Todos sabemos que en la rambla y en algunas
bailantas donde hay muchachos reunidos, llega una camioneta 4 x 4,
abre su caja trasera y vende todo tipo de bebidas con hielo y
vasos descartables. El problema es de todos, esos muchachos son
nuestros hijos, los hijos de nuestros amigos, la generación de
recambio, que nosotros debemos contribuir a orientar hacia una
conducta social adecuada", señala Fernández.
El propio Jefe de Policía le ha comunicado al directivo de Cambadu
que se continúa expendiendo bebida alcohólica en las cercanías de
los espectáculos públicos. "Somos irrespetuosos de las leyes
-indica Fernández- por eso en el proyecto de ley proponemos la
prohibición en lugares donde se efectúen convocatorias masivas y
dentro de un radio de 500 metros, dos horas antes y dos horas
después del desarrollo del evento. Como medidas preventiva, se
propone que si se observan personas consumiendo alcohol en la vía
pública y con conducta relacionada con el exceso de ingesta,
puedan legalmente ser trasladadas hasta la seccional policial más
próximas y retenidas hasta que desaparezcan los efectos del
consumo desmedido, entre otras medidas".
Caminera quiere bajar nivel de alcoholemia
La Junta Nacional de Drogas, a través de su secretario general
Milton Romani, se muestra absolutamente de acuerdo con el proyecto
presentado al Legislativo por la Policía Caminera para reducir la
tasa de alcoholemia de 0.8 gr/lt a 0.5. "Esto último significa
menos de un litro de cerveza, dos vasos de vino o dos medidas de
whisky", señala Romani, aunque el director nacional de Policía
Caminera, Inspector Mayor Dr. Ernesto Teixeira agrega que son sólo
aproximados porque difiere mucho según el género y la complexión
de la persona, si consumió comida, y otras propiedades que pueden
hacer modificar el grado de alcohol en la sangre en el momento de
la espirometría. Tanto Romani como Teixeira, así como el Dr.
Gerardo Barrios, coinciden en el eslogan de Caminera: "si tomás no
conduzcas".
En países como Bulgaria, Checoslovaquia, Hungria y Rusia la
tolerancia es cero, es decir si se conduce no se permite tomar
alcohol. En Polonia y Suecia, la tasa es de 0,2 gr/lt y en España,
de 0,3. La tasa general de la Unión Europea, Estados Unidos,
Islandia, Noruega, Yugoslavia y Argentina es de 0,5, y de 0,6 en
Brasil y Grecia. Mientras tanto, em el Reino Unido, Irlanda,
Italia México, Suiza, Venezuela y Uruguay, el grado de alcoholemia
permitido es de 0,8, según explica Barrios en un estudio realizado
por Semm y la comuna capitalina.
Como director de Caminera, Ernesto Teixeira representa al
Ministerio del Interior en la Comisión para la Prevención de
Accidentes de Tránsito, organismo que elaboró un anteproyecto de
ley en el cual uno de los puntos a modificar es la tasa de
alcoholemia. "Pero a su vez, el Ministerio de Transporte y Obras
Públicas también presentó en la Comisión de Transporte,
Comunicaciones y Obras Públicas de Diputados, otro proyecto en el
que también se pretende que se baje a 0.5 gr. Se trata de insumos
de trabajo para los parlamentarios, y creo que existe consenso
para legislar en ese sentido", indica Teixeira, quien agrega que
en todo el mundo se manejan 0.3 o 0.5, y en algunos lugares cero.
"Nos hemos quedado muy atrás en tolerancia".
En lo que va del año se realizaron 1.459 espirometrías en rutas
nacionales, de las cuales 179 resultaron mayores de 0.8 gr/lt.
"Eso es prevención y quizás es lo que está incidiendo ahora en que
haya bajado un poco, los accidentes con involucrados
alcoholizados. Puede ser una pauta", indica el director.
En lo que va del 2006, se produjeron 595 accidentes de tránsito en
rutas, de los cuales en 83 había ingesta alcohólica. "En los casos
en que la tasa es mayor a 0.8 se les quita la libreta por un
período de tiempo y se los somete al juez. Si es de 0.8 o menos,
tienen una sanción económica", explica Teixeira.
Para el director de Policía Caminera, todo cambio de siglo trae
aparejado una baja o degradación de valores que después poco a
poco van reconstituyéndose y encontrando el equilibrio. "La vida
es un valor, la integridad física es un valor, la solidaridad es
un valor, pero hoy parecen estar casi en desuso. La gente hoy no
valora mucho ni siquiera su propia vida, menos la de los demás.
Cuando uno le dice que está corriendo riesgos conduciendo de
determinada manera, la ciudadanía se muestra bastante
despreocupada".
0 a 6: prohibición y alcohol
En la madrugada del viernes, como en todas desde el año 2000,
estaba prohibido "el expendio o suministro de bebidas alcohólicas"
entre las 0 y las 6 en estaciones de servicio o minimercados, tal
como lo establece la ley 17.243. Sin embargo, la realidad es
opuesta y reina entre los comerciantes la confusión o indiferencia
respecto de la normativa. El resultado de una recorrida por siete
locales en el horario prohibido, fue de siete botellas de bebidas
alcohólicas.
00.30- En un minimercado del Parque Rodó la vendedora no dudó ante
su comprador de un litro de cerveza. En otro, de la misma zona, la
única diferencia es que la botella sale un poco más cara.
1.30- En Pocitos, zona de gran concentración de minimercados y
estaciones de servicio, la situación fue idéntica. En un
autoservicio no hubo problema en comprar una caja de vino; el
único inconveniente fue que el cajero no tenía papel en la caja
para dar ticket y los hacía a papel y lápiz. Para este vendedor,
la "prohibición ya no corre más; este gobierno la derogó", dijo.
1.45- Poco más tarde, en otro local de la misma zona, se pudo
comprar por 35 pesos un litro y medio de sidra. Lo curioso de este
caso es que la compra se realizó a medio metro de los ojos de dos
policías. Y la reglamentación de la ley prohibitiva establece
expresamente que es la Policía el organismo que debe controlar su
cumplimiento y eventualmente, imponer multas.
2.30- En otra zona, en Tres Cruces, dos minimercados y una
estación de servicio vendieron el viernes de madrugada alcohol sin
ningún reparo. Y el vendedor de uno de estos, se justificó: "Si
todo el mundo lo hace, ¿yo no voy a competir?".
Lo dijo
"Los controles no son lo suficientemente rígidos, lo cual nos
plantea la pertinencia de revisar la normativa sobre los lugares
en donde se puede vender alcohol"
Milton Romani, Junta Nacional de Drogas
"Hemos estado omisos a una realidad que nos venía aplastando y que
no obtuvo respuesta de quienes establecen políticas de seguridad
ciudadana"
Gerardo Barrios, médico SMU
"El 95% de la responsabilidad recae en el Estado, que debe ejercer
la tutela, y en muchos órdenes no lo está haciendo. En este país
no hay controles".
Héctor Parrella, Unión Vendedores de Nafta |