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 2006/AGO/09 - El País

Efectos de la pasta base. Autoridades destacan la "asistencia terapéutica" que pueden brindar parientes y amigos en tratamiento. En tres meses hubo 1.600 consultas
"Cuando llaman, lo primero que piden es por favor que lo internen"
Coordinadora de servicio dice que el 82% se atiende en salud pública y que el 68% cuenta con soporte familiar

Elena Risso

Es hombre y tiene entre 19 y 25 años, de los cuales varios los pasó consumiendo drogas, en particular pasta base. Ahora no trabaja ni estudia, pero lo hizo en algún momento hasta que su adicción lo hizo alejarse de cualquier actividad.

Esa adicción es la que lo lleva ahora a pasar el día haciendo "nada", aunque algunas veces decide robar, porque esa es la única forma de obtener recursos que le permita conseguir nuevas sustancias ilegales.

Vive en las zonas periféricas de Montevideo, y consume rodeado de otros en su misma situación.

Hasta que un día, por voluntad propia o por impulso de algún familiar o allegado, decide pedir ayuda. Sin embargo, en el medio pasó mucho tiempo.
Probablemente entre uno y cinco años.

Los integrantes de su entorno fueron quienes notaron antes que era un adicto. Trastornos en el sistema digestivo lo hicieron adelgazar rápidamente, y también sufrió otros quebrantos de salud, fundamentalmente respiratorios.

Pero el consumo de pasta base no sólo afectó su salud. También sus relaciones personales, ya que poco a poco se fue alejando de todo tipo de institución social y deportiva.

Perfil. Esas son las características del mayor grupo de adictos que pide ayuda en el Servicio de atención y orientación telefónica de la Facultad de Enfermería, que desde el 24 de abril de este año funciona en el Portal Amarillo.

Hasta ahora, se recibieron 1.600 llamadas. La mayor parte de ellas, fue realizada por las madres de los adictos u otros integrantes de su entorno.

En junio se recibieron 444 llamadas, según un informe de la institución que publicó ayer El País. El 89% de ellas corresponde a Montevideo, en particular a zonas periféricas.

La pasta base es la sustancia que va a la cabeza en las preferencias, ya que casi ocho de cada 10 la consumen.

Una vez que solicitan ayuda, el 82% de los adictos a esa droga se atiende en dependencias de salud pública.

Según explicó ayer a El País la coordinadora del servicio, la licenciada en Enfermería Cristina Sanabia, los porcentajes de junio son equivalentes al total de las llamadas realizadas.

Esos datos muestran que, de acuerdo a las llamadas realizadas al centro, el consumidor "tipo" de pasta base tiene entre 19 y 25 años, no trabaja ni estudia, y vive en la periferia capitalina.

Diagnostico. "Lo primero que hace la madre del adicto o la persona que se comunica con el centro, es pedir por favor que se lo interne", explicó Sanabia.

A continuación, los funcionarios del servicio comienzan a tomar los datos del adicto, que son reservados.

"Primero se debe valorar la situación y descartar los daños orgánicos", subrayó. Tanto Sanabia como el resto de los trabajadores del centro, son licenciados en Enfermería, y recibieron cursos o están capacitándose en drogodependencia.

A la especialista no le sorprende que la mayoría de los adictos de pasta base sean hombres. Sostiene que "siempre en la historia de las drogas" se da esa realidad, porque "se supone que la mujer consulta menos".

Tampoco le llama la atención que los consumidores residan en el "cinturón periférico" de Montevideo, porque sostiene que eso coincide con indicadores que muestran que en esos puntos los jóvenes dejan de estudiar y de trabajar.

Con los datos ingresados y luego de descartar algún trastorno clínico que obligue a la internación inmediata, los especialistas derivan cada caso a los distintos centros asistenciales.

Según Sanabia, cuando se llega a esa instancia, ya se cuenta con el aval del consumidor para incorporarse al tratamiento.

La especialista explicó que cuando no hay disposición del adicto a ingresar en un centro, "se le enseña a la familia cómo crear la necesidad" de recibir tratamiento.

Mientras se procesa la internación en el centro correspondiente, tanto el adicto como sus familiares, participan de encuentros con personas que se hallan en igual situación.

Futuro. Pese a la complicada situación, Sanabia encuentra elementos "positivos" en la llamadas de los adictos o su entorno pidiendo ayuda.

Explicó que el 68% de los adictos cuyos casos son consultados en el servicio tiene un "soporte familiar". Ese entorno, indicó, junto a un grupo de amigos que no son adictos, actúan como "aliados terapéuticos".

Posteriormente, se les debe buscar a esos adictos algún tipo de ocupación, porque mientras consumen están "alejados de las actividades recreativas".

Sanabia dice también que es importante que pertenezcan a un centro religioso o a algún tipo de iglesia, porque es otra forma de encontrar "contención".

Sin embargo, sólo el 5% de los consumidores asegura estar integrado a una organización de ese tipo.


Alternativas para reducción de los riesgos

La senadora oficialista Mónica Xavier prevé reunirse con el secretario general de la Junta Nacional de Drogas (JND), Milton Romani, para analizar cambios en las leyes referidas al consumo de sustancias ilegales.

La legisladora del Partido Socialista indicó, además, que de acuerdo a los datos del Servicio de atención telefónica, se muestra la importancia del Ministerio de Salud Pública (MSP) en el tema, lo que demuestra que debe poner énfasis en los recursos y en los desafíos para esa secretaría de Estado.

Xavier, médica de profesión, promovió en el gobierno pasado el estudio de la composición de la pasta base, para ver si de esa manera podía llevarse adelante algún tipo de política de reducción de daños.

Ahora, indicó, tiene previsto reunirse con Romani para analizar ese punto, y otras alternativas legislativas.

La legisladora dijo, por otra parte, que los datos sobre los adictos de pasta base demuestran que desde el Estado se deben focalizar esos sectores, sin "estigmatizar" al consumidor. "Hay que llenar los vacíos legales y ver aspectos concretos", dijo.


Servicio de atención y orientación telefónica

Dónde. Portal Amarillo
Cuándo. Lunes a viernes de 8 a 18 horas
Teléfono. 3091020


Llamadas

Desde que comenzó a funcionar el servicio de asistencia telefónica el 24 de abril, se registraron hasta ahora unas 1.600 llamadas.

Los datos de las llamadas no se difunden públicamente ni se graban. Se registran en dos formularios que manejan los especialistas.

La mayoría de las llamadas son realizadas por madres: 45% del total.

Casi el 90% de las llamadas es por consultas en Montevideo y en su mayoría corresponde a barrios de la zona periférica.

El servicio telefónico está disponible de lunes a viernes, pero el martes es el día "pico", donde se registra el mayor número de consultas.

La emisión de un programa televisivo en el que se aborda el consumo de drogas aumenta el número de llamadas.

En el servicio telefónico trabajan cinco operadores, dos supervisores y un coordinador que se distribuyen en turnos


Rocío Villamil
Madres y familias se suman a "terapias"

"(Al llamar) se busca encontrar una solución en un momento, cuando se está desesperado, y no se sabe qué más hacer"

Llaman cuando están "desesperadas" y quieren soluciones "en el momento". Sus hijos de aproximadamente 20 años llevan unos cuatro años consumiendo drogas, fundamentalmente pasta base. Ya pasaron por distintos tratamientos y ahora esperan que puedan internarlos.

Con ese panorama, es que las madres de los adictos de pasta base buscan una salida en el Portal Amarillo, explicó a El País Rocío Villamil, una de las voceras de la organización Madres de la Plaza, que semana a semana se reúne a plantear la situación de sus hijos.

Dice Villamil que ahora, si se llama al Portal Amarillo, las autoridades del lugar fijan una entrevista para "fines de setiembre" con psicólogos y distintos asistentes. Asegura que hay unas 1.500 solicitudes de internaciones, pero que por el momento son difíciles de concretar, porque hay 22 camas.

Sin embargo, asegura que mientras eso se concreta, se dan reuniones con otros adictos y familiares, para poder ir llevando la situación.

El hijo de Villamil estuvo "casi dos años" internado en una clínica, seis meses en una chacra, y luego participó de distintos tratamientos ambulatorios. Ella también se ha integrado en "terapias" familiares y para madres.

El 45% de las consultas al Servicio de asistencia telefónica del Portal Amarillo es realizado por madres de adictos.

La coordinadora del servicio, la licenciada en Enfermería María Cristina Sanabia, explicó a El País que en esas llamadas solicitan la internación inmediata de sus hijos.

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www.infodrogas.gub.uy