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Paysandú, 2004/ABR/15
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AUTOMÓVIL HUYÓ A CONTRAMANO HACIA ARGENTINA
Intentaron ingresar casi 45 kilos de cocaína pura por el puente
Más de 44 kilos de cocaína contenía un automóvil argentino que intentó ingresar en la madrugada del lunes al país por el puente internacional «General Artigas» y se dio a la fuga hacia Argentina cuando era inspeccionado por personal de la Administración de Aduanas de Paysandú, según se estableció ayer, luego que el vehículo fuera hallado abandonado por la Policía de Colón.
De acuerdo a información de carácter extraoficial obtenida por EL
TELÉGRAFO, próximo a la 1 de ese día, un automóvil Peugeot 506 matrícula argentina SFU 678, guiado por un hombre de tez oscura y cabello negro, arribó al destacamento sanducero de Aduanas por la única senda que estaba habilitada en ese momento, tras superar los controles de Aduanas de Argentina y los puestos de Migraciones de ambos países.
Cumpliendo el trámite de rigor, se solicitó y posteriormente devolvió al automovilista un documento de identidad argentino. Seguidamente, como habitualmente lo hace con los hombres que viajan sin acompañantes en un vehículo y a esa hora de la madrugada, funcionarios de Aduanas prestaron especial atención a la revisación del rodado.
Descubrió compartimiento
Durante la inspección, uno de los funcionarios descubrió que, detrás del asiento trasero, había un espacio y al correr levemente el asiento vio una tapa que daba hacia el baúl del vehículo pero que, extrañamente, no era visible desde éste, por lo que, evidentemente, existía un compartimiento entre el asiento y el baúl. Ante la sospecha que pudiera transportar allí contrabando u otra mercadería ilegal, para una mejor revisación el aduanero solicitó al automovilista que estacionara el vehículo en la senda vecinal, inhabilitada en ese momento. El automovilista accedió a la solicitud y giró 180 grados a la izquierda en su automóvil para estacionarse en la senda vecinal, con el motor orientado hacia el ingreso.
El funcionario aduanero entregó el documento de identidad y se dirigió en busca de una pinza ante la eventualidad que fuera necesario desarmar alguna parte del vehículo.
A 140 y a contramano
Ya próximo a la 1 y 45, el automovilista, en el interior del vehículo, comenzó a observar nerviosamente en todas direcciones, hasta que aplicó violentamente reversa e hizo retroceder el rodado hasta salir de la senda vecinal, e inmediatamente tomó a toda velocidad a contramano por la que había ingresado y en la que —afortunadamente para él— no había en ese momento ningún vehículo.
A más de 140 kilómetros por hora, pasó frente a los otros puestos de control y llegó al peaje, donde embistió la endeble barrera de caño y continuó la marcha. En el destacamento de Aduanas sanducero, ya el funcionario había salido para alertar a gritos lo sucedido al efectivo de Gendarmería argentina y éste lo comunicó de inmediato por radio al puesto del lado argentino. No obstante, cuando el único funcionario de Gendarmería que prestaba servicio en ese momento salió del destacamento, le resultó imposible hacer nada para detener al vehículo que pasó raudamente frente a él.
Lo hallaron abandonado
Pese a que se habrían efectuado las coordinaciones correspondientes para solicitar la requisitoria de un vehículo con las citadas características, la jefatura de Policía de Colón no estaba completamente al tanto de lo sucedido cuando, próximo a las 18 del lunes, tomó conocimiento que un automóvil estaba, aparentemente abandonado, a unos 500 metros del empalme de las rutas argentinas 14 y 135.
Ya se estaban efectuando los trámites de rigor para conducir el vehículo al depósito de esa dependencia para ser dejado allí hasta su posterior reconocimiento cuando, imprevistamente, se tomó conocimiento de lo que había ocurrido en el puente internacional y que el rodado estaba requerido.
En la víspera, se registró el vehículo y, en el compartimento oculto descubierto por el funcionario sanducero, se encontró un total de 38 paquetes con una pasta base de cocaína de máxima pureza (utilizada para elaborar el polvo de cocaína cuyo peso ascendió a 38 kilos, otros 12 paquetes más pequeños con la misma sustancia y café —para disimular el olor de la droga ante una posible inspección con perros amaestrados— de más de seis kilos de peso.
En conocimiento, la Justicia del vecino país dispuso la incautación del vehículo y la mercadería para su puesta a disposición de Aduanas argentina, mientras la Policía comenzó a trabajar para localizar al conductor, estableciéndose en primera instancia que éste habría salido desde la ciudad de Buenos Aires, antes de protagonizar su abortado intento de ingreso a Uruguay por el puente «General Artigas». |