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2006/ABR/20 -
Rehabilitación voluntaria, un
cambio que comienza por dentro
"Trabajar es una manera de escapar a la prisión", dijo Medina al
referirse al proyecto de Rehabilitación Voluntaria diseñado por
los propios presos. El objetivo de este emprendimiento, que
comenzó en mayo de 2005, es bajar los índices de reincidencia en
el delito. Para llevarlo a cabo, los reclusos desarrollan una
serie de actividades en coordinación con la Dirección del
Establecimiento. De la iniciativa participan 120 internos en forma
voluntaria, con probada buena conducta.
En el marco del proyecto se fabrican bloques para la construcción
que se comercializan, generando recursos económicos para sustentar
el resto de las actividades.
La mitad de la población del establecimiento es analfabeta, por lo
que se armó una clase de enseñanza primaria, y para los que saben
leer pero no tienen qué, una biblioteca.
Funciona en la cárcel una panadería que elabora bizcochos, que son
donados a un merendero de la zona al que asisten hijos de los
reclusos. Se instrumentaron diferentes talleres de artesanías,
murga y artes. Además los presos arman cajas de cartón para una
fábrica de alfajores, mantienen una quinta y crían peces.
Están en proceso de creación un taller de prevención de consumo de
drogas y otro de capacitación e inserción laboral, coordinado por
la organización El Abrojo. Esperan instalar una sala de
informática, fabricar productos de limpieza y, mediante un
convenio con Facultad de Agronomía, obtener asesoramiento en
huerta y cría de especies menores.
También se presentó un proyecto ante la Colonia Berro para dar
charlas a los jóvenes internados allí, a fin de prevenirlos sobre
los riesgos del consumo de drogas y el costo de pagar los delitos
en prisión. |