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2004/MAR/28
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Policía de Paysandú está atacando las bocas de expendio de drogas para abatir consumo y tráfico
Una nueva modalidad de investigación está llevando a cabo la Policía de Paysandú que consiste en el ataque directo al minitráfico de drogas para desalentar a los consumidores y poder cortar la cadena de abastecimiento de drogas.
La línea de trabajo dispuesta por el comando de la Jefatura de Policía de Paysandú apunta a eliminar las bocas de expendio, lo cual está catalogado como minitráfico.
Se parte de la premisa de que combatiendo a quienes dan la droga al consumidor, se puede desalentar el consumo y por ende el tráfico.
El resultado de estas acciones se basó en un operativo policial efectuado por la Dirección de Investigaciones en una vivienda particular de la calle Solano García al norte de la ciudad que culminó con la detención de dos individuos y el hallazgo de más de un kilo y medio de marihuana, dinero en efectivo y dos armas de fuego.
Luego de las actuaciones judiciales fue procesado con prisión JSAR, como autor penalmente responsable de un delito previsto en el Art. 31 del Decreto Ley 14.294.
El procedimiento tuvo lugar en horas matinales al obtenerse datos de que en el lugar habría cierta cantidad de drogas, por lo cual munidos con la correspondiente orden judicial se efectuó una inspección ocular en la vivienda, hallándose allí una pistola calibre 7.65 con cargador y dos municiones vivas, un envoltorio de unos 20 cm por otros 15 de ancho con marihuana y en una bolsa de nailon trozos de la misma sustancia; también fue requisada la suma de 5 mil pesos en billetes mayormente de bajo valor, un teléfono celular y un revólver calibre 22, todo lo cual fue trasladado al local de la Dirección donde seguidamente se practicó a dichas sustancias el reactivo químico de campus que dio positivo, conformando un total de 1.545 gramos.
De la finca fueron conducidos JSAR, de 20 años de edad, y un hombre de 38 años de edad, quienes al ser indagados, el menor de ellos expresó que la droga era suya y para consumo propio, habiéndola comprado a un desconocido en la vía pública y por la cual dijo haber pagado la suma de 5 mil pesos. En cuanto a la pistola y una cámara fotográfica -también decomisadas-, que las adquirió a unos campamentistas que dijo haber conocido el pasado año y que el teléfono lo compró a otra persona, a la cual nombró y citó domicilio, aduciendo no ser distribuidor de la sustancia ocupada.
En tanto, el hombre de 38 años -dueño de casa- expresó que el arma restante es de su propiedad , obsequio de un familiar desde hacía ya cierto tiempo, y en cuanto a la droga y los otros elementos, dijo ignorar de su existencia en la finca.
De los antecedentes fue enterada la Justicia Penal que dispuso la conducción de los involucrados a la sede judicial donde tomadas sus declaraciones resolvió el procesamiento para JSAR y la libertad para la restante persona.
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