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2005/SET/20
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El director antidrogas prepara ofensiva con policías y
gendarmes argentinos
Comercio mortal: la pasta base mueve 400 mil
dólares por año en Uruguay
En lo que va del año las fuerzas
policiales se incautaron de 30 kilos de pasta base en múltiples
procedimientos, empero se tiene la certeza de que los traficantes
pudieron ingresar cargamentos por una cifra diez veces superior.
El director de la Brigada Antinarcóticos, inspector Julio
Guarteche, dijo a LA REPUBLICA que la pasta base requisada hasta
el momento representa un comercio ilegal que moviliza anualmente
unos 400 mil dólares, si se toma en cuenta la premisa de que por
cada kilo de la droga que se incauta otros diez logran ingresar
por los puestos fronterizos. Guarteche admitió que la cocaína ha
sido desplazada notoriamente por la pasta base, sobre todo en
zonas de bajo poder adquisitivo. El jerarca reveló que en el
corazón de la extendida colonia de bolivianos que reside en
Argentina está la clave del tráfico de la droga que está haciendo
estragos en la comunidad. Dijo que tanto la Policía como la
Gendarmería del vecino país están haciendo múltiples
procedimientos en esa dirección, los cuales han arrojado
resultados positivos. En razón de ello, Guarteche adelantó a LA
REPUBLICA que se está realizando una serie de preparativos con las
autoridades argentinas para llevar a cabo en forma conjunta una
serie de procedimientos que apuntan "a ciertos blancos"
convertidos en los mayores proveedores de la droga. "Estamos en
permanente contacto con agentes argentinos y del intercambio de
información surgió la necesidad de atacar desde ambos lados y al
mismo tiempo para desbaratar grandes organizaciones", comentó.
El policía reconoció que no sabe a ciencia cierta el itinerario
que realizan los traficantes, aunque se tiene suficiente
información sobre la operativa que se inicia en Santa Cruz de la
Sierra y que tiene su punto de conexión más importante en el norte
argentino. "Es desde allí que se abastece todo el territorio del
vecino país y de Uruguay, a través de los puentes internacionales
sobre el río Uruguay", explicó.
En Argentina asusta
Las "cocinas" de pasta base se han multiplicado no sólo en las
provincias del noreste y noroeste de Argentina, sino también en
las zonas urbanas de mayor concentración poblacional como la
Capital Federal, el conurbano bonaerense, Rosario y Córdoba. Para
amplios sectores de la población que han quedado marginados del
sistema, el tráfico de drogas corresponde a una simple forma de
supervivencia. A pesar de que la cocaína perdió rentabilidad y se
volcó nuevamente a la exportación hacia el mercado europeo y
norteamericano, Argentina no volvió a ser el "país de tránsito"
que fue. El mercado cautivo, que se generó durante los últimos
diez años, hizo que ahora se esté en presencia de una verdadera
socialización de la distribución de la pasta base en los barrios
populares, en la que están implicadas miles de personas. No existe
en la Argentina un solo cártel que controle el conjunto de las
operaciones entre la transformación y la comercialización. Se ha
producido una diáspora que segregó la venta de drogas a ínfimas
partículas de comercialización. La narco-organización puede ser
hoy una casilla en una villa miseria, donde una jefa de hogar hace
la "receta" mientras sus hijos vigilan los pozos de maceración de
la pasta para que no los descubra la Policía. La mayor parte del
comercio de pasta base destinada al mercado local es organizada
por bandas que tienen sus bases logísticas en varias de las 145
villas de emergencia de los principales centros urbanos del país.
Los consumidores recurren directamente allí para abastecerse. Los
"jefes" del tráfico en las zonas marginales, a pesar de que la
prensa los presenta como poderosos, no son más que los parientes
pobres del tráfico en comparación con los comanditarios de las
exportaciones al por mayor, vinculados a grandes capitales
financieros. Sin embargo, las ganancias del trapicheo de la pasta
base han estimulado considerablemente las actividades de bandas,
permitiéndoles comprar armamento sofisticado y tecnología que les
posibilita incursionar en delitos complejos como, por ejemplo, el
secuestro de personas.
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