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2006/ABR/03 -
El Departamento de Estado dice que en Paraguay
policías de alto rango protegen a jefes de la droga
EEUU reclama más controles en aeropuertos
y puertos uruguayos para combatir al narcotráfico
El aumento de la actividad policial en el
Cono Sur no ha disminuido su condición de región de tránsito de
droga y productora de los elementos químicos usados para elaborar
estupefacientes, según dijo el pasado miércoles el gobierno de
EEUU. El Departamento de Estado realizó esa evaluación en un
informe anual en el que analiza la lucha contra los narcóticos en
todo el mundo.
EN BASE a este informe y otros elementos, USA decidirá en
setiembre si mantiene o corta la ayuda que otorga a gobiernos
extranjeros para la lucha contra el narcotráfico, un proceso que
se conoce como "certificación".
El informe del Departamento de Estado alerta de que los pocos
controles del equipaje en el aeropuerto internacional de Carrasco
y de los contenedores de los puertos permiten a los
narcotraficantes su uso para transportar droga y precursores
químicos.
EEUU advirtió también que la escasa presencia policial en la
frontera con Brasil y la presión sobre las redes ilegales en los
países andinos hacen atractivo a Uruguay como un país para
trasladar drogas por medio de vehículos privados, autobuses y
aeronaves pequeñas.
Aun así, EEUU considera al país un lugar "menor"' de tránsito de
estupefacientes.
El informe dice sobre Argentina que es un país de tránsito de
cocaína de los países andinos de camino a Europa y de heroína
colombiana hacia USA, especialmente New York.
Además, en la Argentina, como en Chile, han aumentado las
incautaciones de drogas sintéticas como el éxtasis.
Debido a su industria química, el país es también "uno de los
mayores productores de precursores de América del Sur", señala el
estudio.
La confiscación de estos agentes químicos aumentó
"significativamente" en los nueve primeros meses de 2005, al
superar los 54.000 kilogramos de productos sólidos y los 88.000
litros de elementos líquidos, de acuerdo al informe.
Aunque EEUU no considera a la Argentina como un productor
importante de drogas, destacó que la Policía descubrió al menos
diez laboratorios de cocaína en los diez primeros meses de 2005.
Por otra parte, el Departamento de Estado destacó el aumento de
las confiscaciones de droga y de los arrestos en 2005 en Brasil,
gracias a una mejora en la capacidad de investigación de la
policía federal.
No obstante, Brasil continúa siendo "un país principal de tránsito
de drogas hacia Europa y, en menor medida, EEUU".
En 2005, la policía federal se incautó de 15,8 toneladas de
hidrocloruro de cocaína, el doble que el año anterior, 126
kilogramos de crack y 146,6 toneladas de marihuana.
A estas cifras hay que añadirle las incautaciones de la policía
estatal, que suponen un 25% de estos números.
Chile, agrega el informe, es un país de tránsito de cocaína y
heroína a EEUU y Europa, así como una fuente de elementos químicos
para el procesamiento de coca en Perú y Bolivia.
El tráfico a través de Chile aumentó en 2005, ya que los
narcotraficantes usan las buenas carreteras del país para
transportar la droga hasta sus puertos, explica.
Pero parte de las drogas se queda en Chile, donde ha aumentado el
consumo de cocaína.
Feo para Paraguay
En Paraguay policías de alto rango protegen a los
narcotraficantes, según denunció el Departamento de Estado, que
definió a la nación como "un país importante de tránsito de
drogas" hacia Brasil, la Argentina, Europa, África y Oriente
Medio.
EEUU destacó como un aspecto negativo el nombramiento en noviembre
de 2005 de Arístides Cabral como jefe de la policía del
departamento .de Presidente Hayes, al noroeste de Asunción.
El gobierno de Washington señaló que "hay alegaciones sólidas de
que Cabral está envuelto en corrupción y tiene vínculos con el
tráfico de drogas".
El informe destaca que la corrupción en el cuerpo de policía
nacional y la falta de eficiencia del sistema judicial
obstaculizan el combate contra los estupefacientes.
EEUU también constató un aumento en el cultivo de marihuana en el
país, que estimó en 5.500 hectáreas en 2005, de las cuales 1.000
hectáreas fueron destruidas por la policía.
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