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2006/SET/16 -
El connotado psiquiatra y ex senador del Partido
Socialista se mete de lleno en el debate de la legalización de la
droga
Manuel Laguarda rompe un mito: "El
consumidor de marihuana no pasa a las drogas más pesadas"
El destacado psiquiatra Manuel
Laguarda, ex senador del Partido Socialista, dio su opinión sobre
el tema del momento: la legalización de la marihuana. Habló de las
adicciones, comparó a la marihuana con la nicotina, y señaló que
los daños de ambas "son muy similares". Rompió un mito al asegurar
que no es lo habitual, que los consumidores de marihuana pasen a
otras drogas "más pesadas". Explicó el papel del Estado en la
materia. A pesar de estar de acuerdo con la legalización de esta
sustancia, entiende que "traería aparejado otro tipo de
problemas".
"El tema de la discusión respecto a la legalización de las drogas
se discute desde hace muchos años en el mundo. Joan Manuel Serrat
y García Márquez en 1993 sacaron un manifiesto planteando el tema
de la legalización. Existen opiniones que plantean legalizar todas
las drogas. El propio Jorge Batlle planteó el tema, siendo
presidente, diciendo que él individualmente era partidario de
legalizar la marihuana", señaló el doctor Manuel Laguarda que
concedió una extensa entrevista a LA REPUBLICA.
La juventud socialista "lo viene planteando desde 1990. Fue
también uno de los temas planteados por la propia juventud
socialista en la campaña electoral 2004. En ese momento ellos
entendieron que además de los temas económicos y sociales, que
eran parte del programa del Frente Amplio, había que incluir en el
debate ciudadano otros temas que tenían que ver con la vida
cotidiana y con la cultura, y con la problemática juvenil. Temas
que no han estado presentes en las iniciativas comunes
tradicionales de la izquierda, que han estado centradas más en
aspectos sociales y económicos, tema que está vinculado con el
problema filosófico de la libertad", explicó Laguarda.
Agregó que "en la campaña electoral de 2004, en las giras que
hacíamos junto con la juventud socialista, estos temas los
planteamos. Yo personalmente en varias charlas de esa campaña hice
referencia al tema de las drogas".
Las adicciones
"Dentro de las adicciones podemos tener dos tipos, las drogas
propiamente dichas, y otras adicciones que no son drogas. La
adicción del consumo, de la compra de objetos materiales, o la
adicción de consumir determinado tipo de alimentos, incluyendo el
caso de la bulimia. O sea que hay muchas prácticas adictivas, una
de ellas es la fármacodependencia, la cual es la dependencia a un
fármaco que se consume en forma compulsiva, respecto al cual hay
necesidad de consumir, y que causa daño al organismo", indicó el
ex senador del Partido Socialista.
Todas las drogas "son nocivas, todas causan daño, todas las
adicciones causan daño. Las drogas pueden generar dependencia
física o psicológica. La diferencia es que la dependencia
psicológica es la necesidad de consumir; la dependencia física es
que si no se consume habría una alteración del organismo, que
exigiría ese consumo. Es muy claro esto en el adicto a la morfina.
En cambio en el adicto a la marihuana, la dependencia solo es
psicológica", señaló el entrevistado.
Agregó que "todas las adicciones son negativas para la salud
psíquica, todas las adicciones a las drogas son negativas y
nocivas, y causan daños. Idealmente habría que buscar la
superación de todas las dependencias a las drogas, y a las
adicciones en general".
Cigarrillo versus marihuana
En todas las sociedades y épocas de la historia hubo drogas
permitidas y drogas prohibidas. acerca de esto se preguntó:
"¿Quién fija el limite? El límite lo fija la legislación vigente,
en definitiva la voluntad de los hombres. Ese límite ha sido
variable, en función de los países y las épocas históricas. Por
ejemplo, en Estados Unidos el alcohol estuvo prohibido en la ley
seca, después esa ley se levantó. Hay países donde la marihuana
está permitida, y en otros no. En nuestro país está demostrado que
la droga que causa más daño es el alcohol, a nivel de cifras de
Salud Pública, sin embargo es una droga permitida. Nadie duda el
daño que genera el consumo de nicotina, a nivel cardiovascular,
pulmonar, etc. Sin embargo el consumo de tabaco está también
permitido", señaló
Por otra parte, dijo: "Quiero aclarar que las campañas recientes
que se implementaron el 1º de marzo, no buscan prohibir el consumo
de tabaco, sino que es respetar, preservar a los fumadores
pasivos, prohibiendo fumar en lugares públicos. Son dos cosas
distintas. Una cosa es la legalización o ilegalización del
cigarrillo, y otra cosa es fumar o no fumar en los lugares
públicos".
Siguiendo con el tema de la marihuana explicó que "siempre ha
habido drogas legales e ilegales en todas las épocas y sociedades,
lo que cambia es cuáles son unas, y cuáles son otras. En el caso
particular de la marihuana no habría fundamentos sólidos para que
fuera una droga ilegal, es una sustancia que sólo en algunos casos
podría llegar a ser alucinógena, pero habitualmente no lo es. La
marihuana es una sustancia que tiene un menor poder adictivo que
la nicotina, o sea que genera mayor adicción el tabaco común que
la marihuana. El fumador de cigarrillos comunes consume
permanentemente, en cambio el adicto a la marihuana consume en
menor cantidad. Los daños que producen en el organismo, estas
drogas, son muy similares". Agregó que "probablemente el daño que
produce el cigarro común sea mayor que el de la marihuana, a nivel
del aparato respiratorio, y aparato cardiovascular. En tal
sentido, la prohibición de la marihuana podría legalizarse, con la
misma razón que el cigarro común está legalizado. Otra cosa es que
se prohíba su consumo en lugares públicos, como el cigarrillo, lo
cual estaría indicado para preservar al fumador pasivo".
¿Mito?
Acerca de la opinión de gran parte de la población que señala que
luego de consumir marihuana, se pasa a otra droga más nociva,
explicó: "Siempre se ha dicho que se empieza consumiendo la droga
más liviana y se pasa a la droga más pesada. Eso no es cierto, en
general lo que puede verse es que el consumidor de marihuana no
pase a drogas más pesadas, como tampoco es cierto que el fumador
de cigarrillos pase a drogas más pesadas. De manera que eso no
parece un argumento serio".
En cuanto a la pasta base, Laguarda indicó que "otro elemento que
podría manejarse para aceptar la legalización de la marihuana
sería el combate al consumo de la pasta base. Esta se impuso en el
mercado vendiéndola a precios muy baratos, para que estuviera al
alcance de muchos más consumidores.
Retirando la marihuana del mercado negro y ofreciendo pasta base a
precios más baratos se logró que algunos consumidores de marihuana
pasaran a consumir pasta base". Agregó que "la pasta base es una
sustancia altamente adictiva, que genera adicción muy fácilmente,
y que genera daños rápidamente en todo el organismo, incluyendo el
sistema nervioso.
Por lo tanto, es una sustancia que hay que combatir y buscar su
erradicación. La posibilidad de que la marihuana estuviera
disponible, que es una sustancia mucho menos peligrosa que la
pasta base, podría favorecer la disminución del consumo de esta
última", entiende Laguarda.
Discusión filosófica
En cuanto al tema de la prohibición del consumo de drogas, señaló:
"La discusión filosófica de fondo es la siguiente: ¿puede el
Estado prohibirle a una persona que haga con su cuerpo y su salud
lo que ésta persona desee? ¿Con qué argumento el Estado se lo
prohíbe? Por supuesto que el Estado tiene que impedir a una
persona que le haga daño a otra. En tal sentido parece razonable
que el Estado prohíba fumar en lugares públicos. Pero, ¿por qué
prohibirle al fumador que fume, si éste sabe y está informado que
hace daño, y quiere fumar?".
Siguiendo "con la misma lógica: ¿por qué prohibirle al que quiera
fumar marihuana? El tema tiene que ver con el problema de la
libertad. Todo adicto pierde la libertad respecto a la sustancia
de la que es adicto. El tema es que algunas sustancias, además
hacen perder la libertad en general, o sea la capacidad del sujeto
de situarse con conciencia y voluntad ante la vida en general. El
consumidor de pasta base, o el adicto a la heroína, sin duda
pierden su libertad", remarcó.
Agregó que "eso no sucede con los que fuman cigarrillos y
marihuana, más allá de su consumo, ocasional o permanente, siguen
manejándose con conciencia y voluntad. En tal sentido, no
parecería razonable prohibir el consumo de esas sustancias, y sí
parecería razonable prohibir el consumo de una sustancia que
liquida la libertad, porque no se puede aceptar, invocando la
libertad, la difusión de una sustancia como la pasta base, que
termina con la libertad".
En cuanto a otra droga legal, como el alcohol, Laguarda dijo que
"por otra parte, cuando el sujeto está en estado de embriaguez
patológica, cuando está borracho, pasa a ser un peligro para
otros, por ejemplo si está manejando un automóvil. Lo que
corresponde en ese caso es castigarlo, porque su acto lo vuelve
peligroso para otras personas.
El consumo de alcohol con riesgos para otras personas debería
llevar a preservar a otras personas, castigando esa conducta".
El entrevistado se preguntó "¿prohibir el alcohol? Cuando en
Estados Unidos se prohibió el alcohol no dio resultado, y se
siguió consumiendo en mayor cantidad.
Pero el alcohol, en este país, es la droga más nociva de todas, y
es legal.
Y nadie se plantea prohibir el alcohol". Agregó: "Me gustaría
aclarar que el consumo de marihuana no es que sea ilegal,
formalmente no lo es.
Lo que es ilegal es el tráfico, pero los consumidores son
detenidos con una cantidad encima, y aunque sea pequeña pueden ser
acusados de tráfico, y ser pasibles de sanciones penales. Pero al
ser ilegal el tráfico, se transforma en los hechos en ilegal el
consumo de la misma".
Otros problemas
Laguarda entiende que "si se llegara a legalizar la marihuana
habría otros problemas planteados. La legalización de la marihuana
no eliminaría todos los problemas, plantearía otros nuevos
problemas. ¿Quién la vendería? ¿el Estado o particulares?, ¿qué
impuestos pagaría?, ¿se le vendería a menores?, ¿a partir de qué
edad se empezaría a vender? Si los menores no tendrían acceso
legal, tendrían acceso ilegal, y por lo tanto habría un mercado
ilegal".
Agregó que "si se llegara a legalizar la marihuana, después
estaría el problema de: ¿dónde se fijaría el límite de las drogas?
A mi juicio tendría que quedar ahí, otras sustancias no deberían
legalizarse.
La pasta base no debería legalizarse, ni la cocaína, y mucho menos
la heroína", concluyó el ex secretario general del Partido
Socialista. *
El político psicoanalítico
Manuel Laguarda es doctor en medicina. Especialista en psiquiatría
de adultos, de niños y adolescentes.
Es miembro del comité central del Partido Socialista desde 1985,
miembro del comité ejecutivo del Partido Socialista desde 1990, ex
secretario general del Partido Socialista.
Ex senador del Partido Socialista.
Actualmente secretario de relaciones internacionales del Partido
Socialista, y miembro de la mesa política del Frente Amplio por el
Partido Socialista.
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