|
2008/SET/24 -
Transparencia y lavado de activos
Combate al lavado implica coordinación
institucional y conciencia cívica
El Secretario Nacional de Antilavado de
Activos, Ricardo Gil, destacó la labor que desde el Gobierno se
realiza en el combate del lavado de activos, demostrado en los
procesamientos relacionados al narcotráfico y el incremento en el
reporte de operaciones sospechosas, especialmente en el sistema
financiero. Agregó que desde 2006, se detectaron más de un millón
y medio de dólares que ingresaron ocultos al Uruguay.
En el Edificio Libertad, se realizó una jornada sobre
Transparencia y Lavado de Activos en Uruguay, donde expertos
abordaron la cultura de la transparencia y los instrumentos
jurídicos nacionales e internacionales de la lucha contra el
lavado de activos. Esta jornada fue organizada por la Asociación
Ciudadana por los Derechos Civiles, la cual tiene como finalidad
difundir ciudadanía a partir del conocimiento jurídico. Se trata
de una organización sin fines de lucro creada por un grupo de
profesionales con el objetivo de fortalecer los valores
democráticos, a través de la defensa y el ejercicio de los
derechos de todos los ciudadanos por igual.
El Presidente de la Asociación, Roberto Grossi, dijo que junto
a un grupo de instituciones, se presentó al Parlamento una Ley de
Acceso a la Información Pública, la cual cuenta con media sanción
del Senado y esperan que en el correr de este año cuente con la
aprobación de Diputados. Grossi considera que es un instrumento
valioso para que el ciudadano pueda conocer de cerca todos los
temas que hacen al interés común. Además, destacó que es necesario
que la información fluya de la sociedad al Gobierno para alimentar
la transparencia, la cual se obtiene a partir de la posibilidad de
acceder a toda la información. En tal sentido, considera que el
crecimiento de la corrupción tiene una base que se creó a partir
del desinterés de la población, por tal motivo, los ciudadanos
deben crear conciencia cívica que determine que esa práctica no es
conveniente.
Por su parte, Ricardo Gil, Secretario Nacional de Antilavado de
Activos, explicó que el lavado de activos consiste en dotar de
apariencia legítima a bienes o dinero provenientes de un delito.
Por lo tanto, su finalidad es ingresar al mercado legal dinero
generado en el mercado ilegal con apariencia de legalidad. El
primer paso para combatirlo es aceptar que en nuestro país se lava
dinero, dijo. Esta práctica ocasiona efectos económicos, sociales
y un alto riesgo para el país y los agentes financieros. Para que
Uruguay no sea una plaza de lavado, es necesario voluntad
política, la cual no sólo debe provenir del Gobierno sino de toda
la ciudadanía.
Gil dijo que en el año 2004 Uruguay sancionó un nuevo marco
legal en esta materia a través de la Ley 17.835. La actual
Administración tuvo el cometido de comenzar su implementación, la
que llevó hasta el momento a obtener una sentencia y más de 20
procesamientos relacionados al narcotráfico. Además, se logró un
incremento en el reporte de operaciones sospechosas, especialmente
en el sistema financiero, de estos reportes, seis terminaron en la
Justicia y en uno de los casos se requirió procesamiento.
En relación al transporte transfronterizo, Gil destacó que la
Ley determina la obligación de declarar cada vez que se cruza la
frontera con más de 10 mil dólares en valores o metales. Desde el
año 2006 a la fecha, se detectaron más de un millón y medio de
dólares que ingresaron ocultos al Uruguay.
En el esquema internacional, en los últimos años Uruguay mejoró
notoriamente su inserción en delitos que son mayoritariamente
transnacionales y por lo tanto es fundamental la cooperación en el
plano policial, judicial y administrativo.
En otro orden, Gil dijo que está demostrado que el narcotráfico
está instalado en nuestro país y la región, lo cual queda
comprobado en la desarticulación de varias organizaciones con años
de presencia en el país y fuertes vínculos internacionales. Hasta
el momento, los delitos comprobados son en el área del
narcotráfico, resta demostrar los delitos que ocurren en cuanto al
lavado de dinero, el contrabando y el tráfico de armas y personas.
El combate al lavado implica una coordinación estatal e
institucional, para alcanzarlo, durante estos tres años se
instruyó a funcionarios para que sean capaces de analizar
estructuras y desbaratar organizaciones. Además, el año pasado se
creó la Comisión Coordinadora contra el Lavado de Activos y el
Financiamiento del Terrorismo, la cual planifica y coordina las
grandes políticas de trabajo.
Gil señaló que está comprobado que la mayor cantidad de lavado
ocurre en el sector financiero aunque sorprende el volumen de
inversiones con dinero proveniente de acciones delictivas en el
sector inmobiliario. El procedimiento utilizado para realizar esta
acción es muy amplio, pero sorprende y preocupa la utilización de
herramientas societarias.
El Secretario Nacional de Antilavado de Activos dijo que se
trabaja en la recuperación de los bienes decomisados a partir de
acciones delictivas. En tal sentido, se aplican medidas para crear
un Fondo de Bienes Decomisados que funcionará en la órbita de la
Junta Nacional de la Droga y que devolverá los bienes a la
sociedad, a través de organizaciones que participan, tanto a nivel
preventivo como represivo, y con una reglamentación que evite que
sea una fuente de corrupción.
Actualmente, se trabaja en el ajuste de la legislación
existente. A través de un Proyecto de Ley se agregan delitos
precedentes, se incorporan técnicas especiales de investigación y
se sistematiza el procedimiento de incautación y decomiso a partir
de las experiencias nacionales e internacionales.
Finalmente, Gil dijo que se ajusta la estructura actual,
mediante la creación de juzgados y fiscalías especializadas en
crimen organizado, las cuales se espera que para el próximo año
comiencen a funcionar. |