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2004/SET/22
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EXPERTOS RECLAMAN POLÍTICA DE ESTADO EN MATERIA DE DROGAS
Advierten que se está vendiendo sustancia más nociva que pasta base

Raquel Peyraube: "Debemos saber de qué se trata,
porque las medidas de intervención terapéutica son
diferentes". |
La directora del Grupo de Cavia, una entidad civil para el estudio, prevención y tratamiento del uso problemático de drogas, Raquel Peyraube, advirtió que lo que se está comercializando actualmente como pasta base probablemente sea otro derivado de la cocaína, de menor calidad, aún más nocivo para el consumo humano.
Al participar ayer del seminario y coloquio sobre pasta base realizado en la Intendencia Municipal de Montevideo, la doctora Dra. Raquel Peyraube destacó el trabajo conjunto que se ha realizado en materia de drogas ilícitas entre el gobierno municipal, las ONG y el Poder Ejecutivo, aunque consideró que las políticas son insuficientes. En este sentido, entiende que el tema debe abordarse como tema de Estado, que trascienda las posiciones partidarias. "Si no hay continuidad, no hay producción de prevención", sentenció la directora del Grupo de Cavia, al ser entrevistada por Últimas Noticias.
¿Qué es el Grupo de Cavia?
Grupo de Cavia es el nombre por el cual se conoce al equipo de trabajo de la asociación civil Delta ONG, que desde el año 1991 tiene personería jurídica en el campo del tratamiento y el uso problemático de drogas. Sin embargo, el desempeño de muchos de nosotros se remonta al año 1986 o 1987.
Fue a partir de la voluntad de algunos de nosotros de pensar en líneas alternativas y desarrollar metodologías de trabajo en esta problemática, que siempre se la ha indicado como de fracaso para el usuario. Pretendemos demostrar que a veces no es que ellos fracasen, sino que nosotros no estamos desarrollando las propuestas metodológicas que se requieren. Así se desarrolló un programa asistencial, siempre ambulatorio, porque nosotros solamente internamos cuando es necesario, en una descompensación psiquiátrica o médica. Tenemos distintos programas, de tratamiento y de reducción de daños, para los usuarios que no quieren dejar de consumir, o para aquellas personas que no son dependientes químicas pero tienen un uso problemático de drogas. Es por eso que presentamos, ya en el mes de abril, este coloquio y simposio en pasta base.
POLÍTICAS PÚBLICAS
¿Cuáles son las políticas públicas que están haciendo falta?
Una de las cosas que nosotros nos hemos acostumbrado a decir es que no hay políticas públicas, pero no es verdad que no las haya. Hay políticas públicas que tienen una impronta determinada. No tienen respuesta, pero no dejan de ser una forma de política pública. Por un lado, hay una ley de drogas que habla de que es para cuidar la salud pública. Y después, Salud Pública no se aboca a la temática, ni desarrolla las intervenciones necesarias; son esas grandes paradojas del Uruguay. Sí hay una política de drogas, que para nosotros es insuficiente. Es justo también reconocer que en esta administración del gobierno nacional ha habido un cambio significativo. Yo creo que ha sido la mejor Junta Nacional de Drogas -el doctor Diego Camaño también lo refería en su conferencia durante este simposio- en cuanto a cómo conciben los derechos de la ciudadanía, a la flexibilización de las medidas, a la lógica de que la represión sólo debe ser aplicada al delito y no al usuario, y en cuanto a la capacidad que tuvo el doctor (Leonardo) Costa (presidente de la Junta Nacional de Drogas) de ampliar con sensibilidad el menú de respuestas posibles. Por eso, después de mucho tiempo, es posible encontrar en Uruguay medidas de reducción de la oferta, de prevención (porque hay todo un programa de capacitación del sistema educativo), de reducción de daños (sea para drogas lícitas o ilícitas) y de los tratamientos.
¿Los tratamientos son un déficit de estas políticas?
Lamentablemente los tratamientos requieren de inversiones. Nosotros sabemos que es un déficit de las políticas públicas, que no invierten en salud y educación. Pero no es porque no hubiera voluntad política de hacerlo, sino porque no hay recursos.
El trabajo que ha hecho el doctor Costa ha logrado adhesión de sectores políticos diferentes, y creo que esto es lo que lo hace meritorio. Intendencia Municipal de Montevideo y Junta Nacional de Drogas están trabajando juntos sin ningún conflicto de intereses o discrepancias en cuanto a cómo debe encararse esta problemática. Eso me parece que es lo que construye las políticas de Estado. La política de drogas no puede ser una política transitoria, debe trascender las posiciones partidarias. Si no hay continuidad, no hay producción de prevención, porque para que ésta opere, se necesita mucho tiempo de instalación.
Obviamente que hay debilidades. Pensando que no hay demasiado presupuesto, ya no es difícil diferir el resto. También hay que aclarar cómo se relaciona el Estado con las ONG, cómo se elige un proyecto y cómo no se elige otro. Me parece que es lo que empieza a quedarnos después de haber avanzado en otras líneas, y eso en Uruguay es muy meritorio.
ALARMA SOCIAL
¿La pasta base es la droga que más preocupa por su toxicidad y generación de dependencia, o es la sustancia "de moda" en estos momentos?
Si uno se pone a pensar cuáles son las drogas que desde el punto de vista epidemiológico, en cantidad y población afectada, nos preocupan, no caben dudas que siguen siendo el alcohol (que en Uruguay tiene unos 300.000 dependientes) y el tabaco (que tendría unos 126.000). Las cifras de usuarios de drogas de tráfico ilícito no pasan de 15.000 o 20.000. Es una estimación según la evolución que venía teniendo esa problemática. No tenemos un observatorio de drogas que desde las distintas intervenciones locales y comunitarias dé información para poder monitorear y adecuar la situación. No obstante, (la pasta base) es una droga a la que le tenemos que prestar atención, porque está causando alarma social. Y cuando hay alarma social, es una buena manera de terminar transformando algo en un problema. Además, es una droga de alta neurotoxicidad, como ha demostrado la especialista que ha venido del Instituto de Investigaciones de la Universidad de París. La población está preocupada, y eso ya es una cuestión legítima para dar respuesta.
¿Y en cuanto a la toxicidad?
Nosotros estamos dudando realmente si se trata de pasta base; esto aún debe ser estudiado. Tal vez sea pasta cruda de cocaína.
¿Y la pasta cruda es peor?
Sí, porque tiene más solventes y más queroseno. Estas cuestiones son consecuencia de las políticas de represión. Uno de los compromisos que tienen los países miembros de las convenciones internacionales es hacer guerra contra las sustancias químicas que se necesitan para producir drogas. Además, los
narcotrafican tes no quieren perder un kilo de clorhidrato de cocaína, prefieren perder un kilo de pasta cruda, porque pierden menos plata. Por otro lado, a mayor sofisticación en la detección en las aduanas de estos productos, hay mayor sofisticación de los traficantes para poder pasarlos por frontera. Están pasando por las fronteras formas no detectables de las sustancias. Por otro lado, no hay en el mercado permanganato de potasio, un precursor químico imprescindible para llegar al estadio de pasta base. Por eso, nosotros pensamos que ni siquiera es pasta base.
Es necesario que las incautaciones sean estudiadas por el Instituto Técnico Forense, el Instituto Clemente Estable, la Facultad de Química y quién sea. Debemos saber de qué se trata, porque también las medidas de intervención terapéutica son diferentes. Por lo tanto, es fundamental saber qué se está consumiendo. |