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 2004/SET/27 - Últimas Noticias

Las ventajas sobre políticas de reducción de daños en drogas, destacó el Dr. Costa 
Según sostiene un experto argentino, no se puede hablar del tema como una cosa sin cultura


En la conferencia, participaron especialistas nacionales e internacionales

Especialistas nacionales e internacionales participaron, durante el pasado fin de semana en la ciudad de Colonia, en la “Conferencia Nacional sobre Políticas en Materia de Drogas”. 

Al dejar inaugurado el encuentro, que apuntaba al “Desafío de la construcción de estrategias eficaces para enfrentar un problema complejo”, el prosecretario de la Presidencia de la República, doctor Leonardo Costa, agradeció la presencia, en el hotel Italiano de esta ciudad, de todos los técnicos que “muchas veces, hasta en la discrepancia, pero sobre todo en la búsqueda de un objetivo común, nos han enseñando los caminos que había que tomarse o no, a hacer las cosas con pragmatismo y sentido común”. 

“En ese sentido, para nosotros ha sido un gran aprendizaje y una gran fuente de inspiración. También quiero agradecer la presencia de la gente que llegó desde el exterior. Cuando quisimos organizar este evento pretendíamos traer más gente del exterior, pero sobre todo para disfrutar no sólo la experiencia en materia de problemática de drogas que existe en esos países sino más bien para tener en cuenta puntos de vista y situaciones que hacen que las fronteras no sean solamente algo político, que acá los problemas trascienden las fronteras más allá de las realidades culturales. Y, de alguna manera, ese es un poco lo que queremos tomar como punto de partida y de llegada en materia de política de drogas”, acotó. 

Calificó el encuentro como “una especie de contracara de lo que hicimos hace unos cuantos años en Punta del Este. Aunque no fue planteado de esa forma, termina siendo así. Cuando en 2001 comenzamos a trabajar en ese seminario, trayendo gente del exterior mostrando algunos temas que eran tabúes como la distribución de las jeringas. Aquello resultó un impacto, que teníamos miedo incluso de plantear. También invitamos entonces a la prensa. Era el momento en que se hablaba si estaba bien legalizar o no las drogas. Y recuerdo, además, que hicimos todo siempre bajo el paraguas de la reducción de daños que fuimos aprendiendo por parte del Estado, a medida que fuimos transitando. De alguna manera ese va a ser el desafío de aquí en adelante”. 

Consideró que “en los próximos años, creo que no va a haber drogas de comercialización libre”, como el alcohol y el tabaco, y a eso –apunta el convenio de Ginebra indicó. “Cuando uno mira dos o tres proyectos de ley que se mandaron en esta legislatura pero que no pudieron ser tratados, uno ve que ese es el camino. “El proyecto, por ejemplo, que prohibía el consumo de alcohol en la vía pública. Pero como contrapartida de las confluencias que van a existir, son cambios en lo que tiene que ver con la penalización o no del consumo. No es tolerable desde el punto de vista carcelario o sanitario la penalización del consumo en cualquier circunstancia. 

No es tolerable porque no se pueden invertir recursos, como sí lo hacen países del primer mundo con otros recursos”. 

“Y hoy, cosas que antes causaban revuelo como que es menos dañoso consumir marihuana que pasta base, se está diciendo por parte del propio Estado. Creo que es la política de reducción de daños lo que permitió mirar las cosas en su justo término. Eso es real. Lo ideal sería que esa persona no consumiera sustancia alguna, pero es menos peligroso determinado consumo que otro”, agregó. 

En materia de reducción de demanda, indicó que “hay que entender culturalmente el fenómeno. Y debe partirse de la base que lo que está sucediendo en un país probablemente esté sucediendo en otro, que capaz que lo único que lo separa es un río o el idioma”, como el caso de Brasil. 


PONENCIA DE ARGENTINO 

Al exponer sobre “Drogas y Cultura: conflicto de paradigmas”, el experto argentino Mag. Alberto Blalakowsky aclaró que el tema propuesto “es muy abarcativo en su propio enunciado”. 

“Cuando hablamos de conflictos de paradigmas diría que en mi exposición voy a ostentar dos tipos de conflictos: uno de matrices culturales a los cuales estamos absolutamente anclados. Por supuesto, todos hablamos de cultura pero dar materialidad a esto causa asombro”, refiriéndose entonces a casos como los del embarazo adolescente o los vinculados a la pasta base. 

Para el argentino, “si bien tenemos una idea de que la cultura es una causalidad, la abandonamos frecuentemente y, por supuesto, la abandona el Estado. 

Pero no por vacío sino por método. Y la sociedad civil, lo mismo. Y ya estoy atacando un concepto: durante estos 10 años, la vanguardia que contradecía la invasión casi global y neoliberal en un sentido muy mplio, interviniendo en ellos el narcotráfico y el comercio de armas clandestinas que comenzara a inundar los barrios, mencionaba que el Estado había producido un vacío. Y yo, oportunamente, contradije eso que el Estado estaba presente, sólo que de otra manera. Por ejemplo, con los acuerdos continentales o la circulación de personas”. 

Entrando en tema, indicó que “sí me tengo que con el consumo de droga hay padecimiento, hay muerte o persecución, porque el enunciando de reducción del daño no fue sin costos materiales ni fìsicos. Fue una lucha de cómo atacar un tema, que sin embargo sigue costando enorme cantidad de recursos y de vidas. Entre el siglo XX y XXI yo resumí con respecto a las drogas que hay estallidos de las categorías tradicionales: familia, sexualidad, enfermedad y consumo. Ya no tenemos para atender a la familia que teníamos. Y esto hay que decirlo en las escuelas. Tenemos que decir que el padre materialmente no existe o está en la cárcel, por tanto el Estado está interviniendo sobre esa familia. ¿Cómo? Sobre el padre delincuente. Y sobre el padre-padre interviene poniéndole el vacío, porque tiene que arrojar en algún cadalso al padre delincuente. Y entonces los niños se crían en la calle y si pueden, sobreviven”. 

Se preguntó luego si no surge entonces distanciamiento social. “¿Qué ha pasado en la sociedad? Han aparecido la violencia y la inseguridad. Difusión de policonsumos, exclusión y subjetiva social y, por fin, la utopía. Real y naciente. Creo entonces que cuando hablamos de drogas no podemos hablar de droga como una cosa sin cultura porque ella no viene a nosotros si nosotros no vamos con ella a algún lado”. 


SE HABLA DE TODO PERO NUNCA DE SEXUALIDAD 

En otro pasaje de su exposición, Costa hizo referencia a cómo durante estos últimos años “en el Uruguay hemos podido hacer conferencias, y capacitar a docentes de Secundaria, Primaria y UTU, sobre el tema de la droga”. 

“Hablamos con convicción y hasta con dureza estos temas, discutiendo incluso que si encontrara a un consumidor dentro de un liceo, eso no debe llevar a la expulsión del estudiante”. 

Pero Costa aclaró que “sin embargo, hoy no podemos hablar en los centros educativos sobre el tema de la sexualidad. Y ese es un fenómeno bien interesante desde el punto de vista cultural en el Uruguay”. 

“Admitimos como parte de nuestra estrategia que no tenemos que expulsar a alguien de un liceo si consume droga, porque sería más gravoso hacerlo y es parte de la política de reducción de daños, pero sin embargo no admitimos hablar de sexualidad”, agregó. 

Para el prosecretario de la Presidencia, “eso tiene mucho que ver en cómo se construye una política, tiene que ver con ir trabajando y “discurseando” menos. Y también admitiendo que los fenómenos humanos son complejos y no debemos ponerle título a las cosas”.

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