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2004/DIC/01 -
IMPLANTAN EXPERIENCIA INÉDITA PARA DISMINUIR ACCIDENTES DE TRÁNSITO
Invitarán a conductores a tomar bebidas sin alcohol en boliche de
la Ciudad Vieja
Los automovilistas que concurran el sábado próximo al boliche Cabildo Open tendrán
oportunidad de participar en una experiencia inédita en Uruguay y la región, por la
cual recibirán la propuesta de no beber alcohol durante toda la noche. Si aceptan,
deberán dejar las llaves del coche y podrán ingresar y tomar dos refrescos en forma
gratuita. A la salida tendrán que pasar la prueba del espirómetro.
Esta iniciativa, que surgió hace ocho años en Francia, se aplicará en Uruguay
gracias a una pasantía que realiza en el país su creadora, Elvire Jurgensen,
fundadora de “La ruta de los jóvenes”, primera asociación francesa de prevención
de accidentes concebida por y para jóvenes.
Alos 15 años, Jurgensen, hoy de 23, junto a una amiga vio la necesidad de hacer algo
para disminuir el número de accidentes de tránsito protagonizados por jóvenes, ya
que se trata de la primera causa de mortalidad para ese segmento de la población en
todo el mundo.
“Nosotros veíamos que, cuando moría una persona menor de 30 años, era muy
probable que hubiera fallecido como consecuencia de un accidente. Además, nos dimos
cuenta que había varias organizaciones que trabajaban en el tema, pero todas
conformadas por adultos”, explicó Jurgensen a Últimas Noticias.
En este contexto, creyó conveniente la creación de una entidad integrada por jóvenes,
con el objetivo de que le hablaran a gente de su misma edad. “Así nos pusimos a
buscar voluntarios, recorrimos las clases de nuestros liceos y después diseñamos un
proyecto llamado ‘Una noche por la vida’”, señaló.
Este emprendimiento tiene a las discotecas como centro de acción.
“Los jóvenes voluntarios reciben a los clientes que ingresan a la discoteca y, sin
obligar ni molestar, todo en buena onda, proponen a los grupos que designen a alguien
como conductor del automóvil al final de la noche”, reseñó.
La persona designada puede entrar a la discoteca y tener dos consumiciones de refresco
en forma gratuita; el resto puede beber alcohol. En caso de que acepte la propuesta,
debe entregar la llave de su coche a los voluntarios, la cual quedará guardada bajo
seguridad en un panel iluminado, y comprometerse a no beber alcohol.
Para recuperar la llave deberá soplar al final de la noche en un espirómetro.
Jurgensen puntualizó que todo se hace en un clima agradable, sin presiones, para que
nadie se sienta incómodo.
“Quienes no quieran participar, no estarán obligados a hacerlo”.
En Francia, donde se puso en práctica en 1999, al principio obtuvieron el 25% de las
llaves de los asistentes de los boliches, mientras que en la actualidad supera el 80%.
“Fue un proceso que llevó su tiempo, donde los medios de comunicación jugaron un
papel importante. Hoy existen más de 400 grupos locales en Francia y la experiencia
se desarrolló en toda Europa”, indicó.PRIMERA VEZ El sábado próximo, “Una
noche por la vida” se aplicará en Cabildo Open, un boliche enclavado en plena
movida nocturna de la Ciudad Vieja. Jurgensen no se anima a hacer pronósticos acerca
de la receptividad ante esta experiencia, pero prevé que será positiva.
“Creo que al inicio va ser difícil porque la gente no conoce esta propuesta. Es
todo nuevo y puede asustar o generar rechazo, pero creo que va a funcionar porque los
uruguayos son muy abiertos. Aquienes les comenté la idea no les pareció tan loco”,
comentó.
Asimismo, Jurgensen señaló que las discotecas han sido muy receptivas a la idea.
“Incluso tomaron la iniciativa de contactarse con nosotros.
La gente de Cabildo Open rápidamente se plegó”.
Según su experiencia, las discotecas se ven muy favorecidas al participar en este
proyecto, dado que generan una buena imagen ante la sociedad. “Es muy bueno porque,
en primer, lugar se preocupan por sus clientes y no quieren que se maten a la salida
del local. Además, tienen publicidad y el proyecto no significa una pérdida porque
no se aplica todos los fines de semana ni a todos los concurrentes”.
Jurgensen ya ha establecido contacto con boliches de Paysandú, Salto, Punta del Este
y San José. “Además, ya hemos hablado con otros de Ciudad Vieja, de forma de
hacerlo con regularidad”.
GRUPO DE VOLUNTARIOS En Cabildo Open habrá alrededor de 10 voluntarios menores de 30
años, que entrarán en contacto con la clientela. Para desarrollar su tarea, no
recibieron capacitación porque se espera que el relacionamiento sea lo más espontáneo
y natural posible.
“Previamente se les enseñará cómo utilizar el espirómetro y cosas muy simples,
como límite legal de alcoholemia. El resto es como si fueran amigos hablando con
amigos”, enfatizó.
Los voluntarios deben estar de acuerdo con tres consignas básicas: siempre llevar su
cinturón de seguridad, no conducir bajo influencia de alcohol o drogas y nunca
arriesgarse inútilmente al volante.
Jurgensen también los asesora sobre cómo comportarse en caso de que alguien que haya
dejado la llave de su automóvil exceda los límites de alcohol permitidos. “Estas
personas representan solamente el 1% del total. En estos casos, dependiendo de la
hora, se les sugiere que vayan a bailar o tomen refrescos, o que elijan a otra persona
para manejar el coche”.
Proyecto debe ser continuado con vistas al futuro
Jurgensen aclara que ella no está sola en este emprendimiento, sino que la acompañan
distintas personas e instituciones nacionales que le darán continuidad en el futuro,
cuando ella regrese a Francia, y lo harán sostenible en el tiempo.
En la filial uruguaya de “La ruta de los jóvenes” participan activamente Germán
Longone, director del Centro de Seguridad Vial y vicepresidente de la Comisión de
Apoyo a la Educación Vial de Ciudad de la Costa, Omar Rodríguez, quien también
integra dicha comisión, y Ana Mendoza, encargada de las relaciones públicas.
Asimismo, señaló que la Intendencia Municipal de Montevideo y Policía Caminera
prestarán los espirómetros para hacer la prueba del nivel de alcohol, y el Suat
realizó las camisetas para los voluntarios.
Jurgensen también destacó a los responsables de Cabildo Open, por aceptar ser el
primer boliche en poner en práctica esta experiencia en Uruguay.
Una francesa en Uruguay
Elvire Jurgensen es francesa, tiene 23 años y está casada con un uruguayo que conoció
en Inglaterra.
Llegó al país hace tres meses para realizar una pasantía en el Instituto de
Comunicación y Desarrollo (ICD), lo que le permitirá culminar los estudios en
ciencias políticas que desarrolló en París.
“En Francia, es obligatorio hacer una pasantía para graduarse, y elegí Uruguay
porque mi marido es de aquí. El ICD me pidió que, dada mi experiencia, hiciera un
proyecto sobre seguridad vial”, indicó Jurgensen.
Se quedará en Montevideo hasta fines de enero, cuando regresará a París. A pesar de
la distancia, estará al tanto de la evolución del proyecto, asesorando sobre todas
las dudas que se puedan presentar en su desarrollo futuro.
Famosos apoyan
Penélope Miranda, de Cabildo Open, señaló que apenas tomaron contacto con la
iniciativa pusieron a disposición el local para llevarla a la práctica.
“Nosotros nos sumamos a este proyecto porque es una forma de colaborar con la
sociedad”, indicó.
A su entender, “Una noche por la vida” contribuye a mejorar la calidad de vida de
su clientela, pero también del resto de la comunidad, ya que los accidentes son la
primera causa de muerte entre la población joven.
Miranda considera que todos los boliches se deberían integrar a este emprendimiento,
en tanto son lugares cuyo negocio es la venta de bebidas alcohólicas, factor
relevante entre las causales de accidentes. A efectos de sumar adherentes a esta
causa, Cabildo Open invitó a futbolistas y otras conocidas figuras a que dejen las
llaves de su coche al momento de ingresar al local. Asimismo, se sumó a esta
propuesta la Fundación Gonchi Rodríguez, que instó a los pilotos y corredores de
automóviles a sumarse a la propuesta. |