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2005/ABR/18 -
MILTON ROMANI, SECRETARIO GENERAL DE LA JUNTA NACIONAL DE DROGAS
El presidente Vázquez quiere declarar los edificios públicos libres de humo de tabaco
Escribe FABIÁN CARDOZO

Romani buscará incorporar a todos los actores sociales a la discusión sobre las drogas
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El secretario de la Junta Nacional de Drogas, Milton Romani Gerner, anunció que el presidente Tabaré Vázquez le planteó la posibilidad de declarar a todas las oficinas públicas, inclusive la Casa de Gobierno, edificios libres de humo de tabaco y que se instrumentarán acciones de prevención en el campo laboral.
Además, responsabilizó al modelo económico capitalista como uno de los causantes del consumo de drogas y la “exclusión social”.
Milton Romani es psicólogo y docente universitario; trabaja en el tema hace varios años como técnico con el programa Ápex en la zona del Cerro.
Políticamente siempre militó en el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) y asumió este cargo a pedido expreso del presidente Vázquez.
Através de un lenguaje frontal y directo, anunció las principales líneas de su trabajo.
El siguiente es un resumen de la entrevista concedida a Últimas Noticias.
-¿Cuáles son los ejes temáticos que se plantea la Junta Nacional de Drogas (JND) en este nuevo gobierno? “La estrategia en materia de drogas no debe estar separada de los demás problemas sociales. En este nuevo patrón de consumo, caracterizado por el impacto de la pasta base, pretendemos que los muchachos no estén enganchados a la lata sino a la ciudadanía.
Hay patrones de consumo que se refieren a que la gente quiere escaparse de la realidad y por lo menos tener algunos segundos de placer, aunque se convierta después en un veneno. El término droga viene de fármaco que significa, al mismo tiempo, remedio y veneno. De alguna manera me parece que estamos asistiendo a eso, a la búsqueda consumista de un supuesto remedio que en realidad es un veneno”.
-¿Cree que el consumo de drogas está atado a algún modelo económico en particular? “Los patrones de consumo están vinculados al concepto de mercado, duro y puro. Venimos de un proyecto económico de mercado puro y ese mercado nos impuso la pasta base. Otra palabrita, consumo, tiene que ver con una ideología que han impulsado los modelos que se han impuesto en América Latina como el ‘ábrete sésamo’o la utopía en la Tierra. Yo encuentro un paralelismo entre el consumo de drogas y los modelos que nos han impuesto”. -¿Cuál es la estrategia de trabajo en este plano? “El presidente Vázquez en su discurso dijo ‘acción intersectorial y multi modal’.
El trabajo de combate al narcotráfico y al lavado de activos requiere sistemas continuos y complejos en los que hay que hacer equilibrio para articular diversas dimensiones.
El tema de consumo de drogas es y no es un tema sanitario.
El consumidor no es sólo un enfermo y tampoco es un delincuente; el que trafica sí es un delincuente.
Nuestra estrategia va a ser preventiva en el primer nivel de atención, eso implica que queremos llegar nosotros primero antes de que llegue el consumo de sustancias.
Por eso para nosotros el Plan de Emergencia es una herramienta que nos permite comenzar a educar, a sensibilizar y a promover acciones con la comunidad”.
-¿Se va a normatizar el trabajo de las instituciones? “En ese tema hay un debe, hay que normatizar en el tema. En políticas de Estado no hay que ser fundamentalistas de una escuela. La normatización es un cometido especifico del Ministerio de Salud Pública, pero vamos a coordinar con ellos”.
-¿Qué etapas especificas va a tener el debate sobre las drogas? “Podríamos desarrollar seminarios.
A nivel internacional hay interés en el debate. El presidente del BID, Enrique Iglesias, tiene opiniones al respecto, también Fernando Savater; hay cosas que estudiar.
El tema debe ser discutido sin tabúes ni estigmas y buscando los momentos políticos y sociales más favorables sin el nivel de alarma social que aún se vive. Si no fuera así, aumentaríamos el padecimiento de muchos padres y madres que no saben lo qué hacer. Es una proyección a largo plazo, a un momento donde podamos sentarnos a conversar”.
-¿Se continuará con algunas campañas de la anterior administración de la Junta Nacional de Drogas o se lanzará alguna nueva? “Se continuará con las campañas de prevención en el interior y centros comunales, eso tiene que seguir.
Pero la prioridad nuestra es darle importancia política a la JND y accionar rompiendo los compartimientos teniendo una política única con efectores en cada ministerio. En el tema tabaquismo, vamos a continuar con las campañas, ahora con mayor destaque.
Uruguay tiene un convenio macro contra el tabaquismo y va a tener que cumplirlo”.
-¿Se planea declarar edificios libres de humo a las oficinas públicas? “Sí. El presidente me lo ha mencionado, pero hay que aclarar que al momento de definir eso hay que lanzar campañas y mecanismos de rehabilitación. Es toda una visión integral que no basta con decir ‘no se puede fumar’”.
Pasta base y alcohol, dos problemas graves
El secretario general de la Junta manifestó que el consumo de pasta base es el tema de consideración más urgente, pero destacó que hay una droga legal que causa estragos: se trata del alcohol, una de las primeras causas de los accidentes de tránsito.
-¿En lo inmediato, la pasta base es el objetivo más importante? “Es el más acuciante, el de mayor impacto social porque es muy problemático, lleva a un deterioro muy grande.
También debo decir que hoy por hoy la pasta base es una especie de ‘tótem’. Todo lo que pasa en la sociedad es atribuible a la pasta base, pero a mí me llegó un (muestra un documento de Policía Caminera) informe que dice ‘accidentes de Tránsito; causas, ingesta de alcohol: 233 sobre 1.700 en total, es el 13%’.
La pasta es lo más importante porque el ‘flash’ es más grande, pero el alcohol está más naturalizado, vamos a tomar una, a tomar dos, pero salgo a manejar y me hago pelota.
Un educador social definió a la pasta base como una droga ‘neomalthusiana’ (cientista que bendijo las guerras porque pensaba que el aumento de la población nos iba a llevar al desastre. Ese educador me dijo que ésta es una droga ‘neomalthusiana’, parecería que está diseñada para matar a los pobres”.
LANZARÁN DEBATE
Algunos técnicos discuten la denominación de drogas blandas y duras. La droga es blanda hasta que “papaste”un kilo de marihuana en una sola fumata y te hiciste un mal viaje y se te disparó una psicosis que la tenías tapada...
En torno a la legalización o desregulación de algunas drogas, yo creo que nosotros tenemos que abrir un debate que está pendiente en la sociedad.
Además hay que debatir cómo desregularizar la convivencia inevitable con un conjunto de sustancias.
Con la noble hoja de coca conviven la cultura y la sociedad americana hace unos doce siglos El tema no son las drogas y las sustancias, sino las personas; los decretos y las leyes deben surgir de consensos sociales, es una necesidad abrir el debate.
También hay una serie de compromisos internacionales que atan inevitablemente. Un gobierno no puede sacar un decreto diciendo que tal droga debe tratarse así, porque tenés normas internacionales que son muy duras, más duras que las drogas... La militarización del tema que se ha desarrollado en varios países, no ha traído soluciones, no ha mostrado efectividad ni eficiencia.
Al abrir el debate, también vamos a incorporar a estas posiciones, conservando la autodeterminación que tiene el país para resolver determinadas cosas.
La idea es tener una instancia más o menos permanente semejante al Consejo Consultivo que tiene el Ministerio de Salud Pública con todos los actores que tienen que ver en esto. |