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2005/SET/13 -
Por conseguir dinero para pasta base,
liceal tomó la escopeta de su tío y asaltó cibercafé
El estudiante ocultó el arma en una tabla
de dibujo
En su desesperación por conseguir dinero para comprar pasta base,
un joven liceal tomó la escopeta de su tío y junto con un menor de
edad asaltaron un cibercafé. Lo insólito del caso es que el
estudiante llevaba el arma disimulada en su tabla de dibujo y
sorprendió al encargado de local.
Finalmente, una investigación desarrollada por personal del
Departamento de Orden Público permitió detenerlo.
La Justicia decretó su procesamiento con prisión, al tiempo que se
prosiguen las investigaciones para dar con el otro implicado en el
atraco, también consumidor de esa droga.
En muchas oportunidades, señalamos desde estas mismas páginas que
la pasta base de cocaína es un flagelo que se insertó muy fuerte
en nuestra sociedad y está causando un daño tremendo a nuestra
juventud. Actualmente, una gran mayoría de los delitos que se
cometen tiene como denominador común el obtener dinero para
adquirir el estupefaciente.
Vemos muchachos con gran futuro por delante que terminan robando a
sus propios padres para canjear cualquier cosa por la droga.
Menores que han matado en asaltos y numerosas personas que
resultaron heridas en hechos perpetrados por consumidores de este
alucinógeno. Actualmente, las "bocas" de distribución se
multiplican en nuestra ciudad, porque es más fácil vender que
trabajar honestamente. Total, si caen presos, las penas que impone
la Justicia no son tan graves como cometer una rapiña o incluso un
hurto.
Y pruebas de esto son varios casos en que los distribuidores
fueron procesados hasta sin prisión o apenas estuvieron unos meses
en la cárcel. El panorama es aterrador y los mismos policías son
testigos de que la lucha que desarrollan no avanza, pero sí lo que
se incrementa es la venta de pasta base. Y según declaraciones de
detenidos, los traficantes se introducen en locales bailables
frecuentados por los jóvenes y allí ofrecen su producto.
La dosis vale entre $ 40 y $ 50, y como en la feria, si compra
varias le hacen hasta una rebaja. Increíble.
UN LICEAL
El pasado día 5 de este mes, dos jóvenes irrumpieron en un
cibercafé situado en Luis Alberto de Herrera. Al propietario y a
los clientes no les llamó la atención, presumiendo que se trataba
de estudiantes que generalmente concurrían al local, habida cuenta
que uno de ellos llevaba una tabla de dibujo. Pero en el interior
del estuche lo que portaba era una escopeta con la cual amenazó al
dueño del negocio, mientras su compañero le ordenaba entregar el
dinero. Se llevaron lo que había en la caja de valores y una
consola de videojuegos.
Trascurrieron los días y un dato sobre este caso llegó a los
investigadores del Departamento de Orden Público. Los policías
iniciaron las pesquisas que el fin de semana derivaron en la
detención de un joven de 18 años que fue reconocido como quien
portaba el arma, mientras que el otro involucrado en el atraco
resultó ser un menor de 16 años de edad que todavía se encuentra
prófugo.
Pero el tema de todo esto es el móvil que los impulsó a cometer la
rapiña: la pasta base.
El liceal que fue procesado con prisión por "rapiña" era un buen
estudiante, pero lamentablemente cayó en el vicio. Con el dinero
que sus padres le daban para sus actividades diarias comenzó a
comprar dosis, pero con el tiempo ya no le alcanzaron y necesitaba
más.
No le pidió a sus familiares para evitar que se enteraran para qué
quería la plata y así tomó la escopeta de su tío, la ocultó en su
tabla de dibujo y consumó la rapiña.
El menor que lo acompañaba también es consumidor, pero su madre
señaló que no puede con él y que en varias ocasiones se escapó de
una clínica de rehabilitación. También participó en el atraco por
las mismas circunstancias que el otro. Una historia de las tantas
que últimamente se han dado, donde la droga jugó un rol
preponderante. |