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 2005/NOV/24 - Últimas Noticias

ES UN BRASILEÑO QUE LLEVABA AL EXTERIOR RODADOS HURTADOS
Tras tiroteo, cayó el jefe de organización internacional

Tras intenso tiroteo en el Cerro, la Policía capturó a un mafioso brasileño, jefe de una organización delictiva que roba costosos vehículos en Montevideo para transportarlos al país norteño, donde recibían a cambio dinero y drogas. A su vez, este sujeto también está implicado en la introducción de cargamentos de marihuana.

PRECISAMENTE, fue uno de los responsables de los 350 kilos de ese estupefaciente requisados en un taller de la Aguada, hecho por el cual procesaron a cuatro personas, luego del procedimiento realizado por personal de la Brigada Nacional Antidrogas. Esta repartición lo buscaba desde hace tiempo.

Se trata de E.C.D.O., brasileño de 35 años, domiciliado en la ciudad de Livramento, que desde hace meses viene efectuando operaciones ilícitas en nuestro país.

Pero el procedimiento que permitió capturarlo comenzó a gestarse con el robo de un auto marca Audi, perteneciente al hermano del ex presidente de la Suprema Corte de Justicia, Leslie Van Rompaey. El vehículo se encontraba estacionado frente a una empresa situada en la calle Julián Laguna cuando desapareció. De inmediato, se radió la comunicación de ubicación del mismo a todas las unidades policiales.

Los funcionarios de la Seccional 24a de la Dirección de Seguridad obtuvieron una importante información que responsabilizaba del delito a los integrantes de una organización que se dedicaba a hurtar costosos autos y camionetas para transportarlos a Brasil.

Sobre la base de esto, los policías llevaron a cabo una paciente pesquisa, interrogando a numerosas personas, logrando datos de todos lados, en un intento de desbaratar a esta banda. La recopilación de información fue decisiva para luego lograr el premio más importante: la captura del sujeto sindicado como jefe de la gavilla.


EL ESTACIONAMIENTO

Durante las averiguaciones, los investigadores se enteraron que el "modus operandi" de la organización consistía en robar el auto por parte de un grupo especializado en ese tema y dejarlos en un estacionamiento, luego de cambiarles las matrículas.

Posteriormente, aparecía la persona encargada que, munida de documentación falsa, los transportaba a Brasil.

Los policías tenían la sospecha de que el rodado se debía encontrar aún en La Teja o el Cerro y comenzaron a controlar todos los estacionamientos allí ubicados. Al llegar a uno de ellos, situado en la calle Grecia, lograron observar el auto en cuestión, al que reconocieron por ciertos detalles, a pesar del cambio de matriculas.

Decidieron realizar una discreta vigilancia, ya que sabían que alguien vendría a buscarlo. Luego de cuatro horas de paciente espera, apareció el sospechoso. El sujeto se dirigió hacia "1 rodado y, con llaves apropiadas, abrió la puerta del lado del conductor; cuando se aprestaba a ingresar al mismo, los funcionarios le dieron la voz de alto.


RESISTIÓ DETENCIÓN

Pero el individuo, lejos de acatar la orden, extrajo una pistola y enfrentó a los efectivos, generándose un tiroteo.

Logró salir corriendo del estacionamiento, en medio de una lluvia de balas, pero sólo pudo alejarse dos calles, ya que fue rodeado y conminado a entregarse. Se dio cuenta de que no tenía escapatoria y arrojó el arma, levantando los brazos. Los funcionarios lo trasladaron a dependencias de la citada comisaría, confirmándose que es un ciudadano brasileño. Poco después, se supo que estaba requerido por la Brigada Nacional Antidrogas por ser quien introdujo el camión desde Brasil con el cargamento de 350 kilos de marihuana incautado en un taller de la Aguada.

El delincuente resultó ser el jefe de una organización dedicaba a este tipo de ilícitos y era el encargado de trasladar los rodados al territorio norteño, donde recibía entre U$S 3.500 y U$S 6.000, según se tratara de un auto o una camioneta.

Tenía en su poder documentación falsa, que lo acreditaban como propietario del vehículo. El caso se encuentra ya en la órbita de la Justicia, y ahora las investigaciones tienden a dar con los otros integrantes de la gavilla, que si bien cayó su jefe, no fue aún desbaratada. Otras reparticiones también trabajan en este caso, considerado de suma importancia ya que se trata de una organización internacional.


También canjeaban vehículos por drogas

La detención del ciudadano brasileño permitió establecer que esta banda también recibía drogas por los autos. En efecto, en algunos casos, en lugar de dinero recibía cocaína. El estupefaciente era introducido a Uruguay y, una vez que llegaba a nuestra capital, lo distribuían en distintas "bocas" de venta. Esto indica que se está en presencia de una organización internacional no sólo relacionada con robos de vehículos en nuestro país sino también con el tráfico de drogas.

Pero, a su vez, la banda también está vinculada a las andanzas de peligrosos narcotraficantes que operan tanto en Brasil como Paraguay y manejan grandes cargamentos de estupefacientes, principalmente, marihuana. Este brasileño era buscado, como señalamos en nota aparte, por la Brigada Nacional Antidrogas, ya que se tenían elementos de prueba que lo imputaban como uno de los sujetos que introdujo en distintas oportunidades camiones cargados con ladrillos de ese alucinógeno. Su captura es considerada muy importante, pues se aplicó un duro golpe a dos grupos delictivos, el de los ladrones de vehículos y el que se dedica al tráfico de narcóticos. Como informamos, este hecho podría tener insospechadas derivaciones y las diligencias prosiguen.


Guió camión con marihuana

Las autoridades de la Brigada Nacional Antidrogas habían solicitado la captura nacional e internacional de este brasileño, al comprobarse que se trataba del sujeto que introdujo un camión con 350 kilos de marihuana, junto a otros individuos detenidos.

Como informamos en nuestra edición del pasado día 16 de este mes, una comisión de la citada repartición del Ministerio del Interior realizó un espectacular procedimiento en un taller mecánico situado en Agraciada casi César Díaz. Allí detuvieron a cinco personas e incautaron un camión que, en los tanques de combustible, ocultaba el citado cargamento. Los detenidos comparecieron ante la Justicia y fueron procesados, pero quien introdujo la droga aún se encontraba prófugo y resultó ser E.C.D.O., un brasileño a quien se le solicitó la captura. A todo esto, el individuo escapó hacia Livramento, donde reside, pero retornó a Montevideo a buscar un costoso auto que su organización había hurtado para que llevara a territorio norteño, hecho que, en definitiva, le costó muy caro, ya que terminó preso y ahora deberá declarar ante la Justicia por ambos ilícitos.

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