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2006/MAR/02 -
Parroquianos de bares optaron por
beber afuera; colocan ceniceros a la entrada
Decreto antitabaco: los fumadores van a
la calle
El cantinero de un bar quedó solo atrás del mostrador y
conversaba desde la ventana con
los parroquianos en la vereda, que, vaso en la mano y pucho en la
boca, se las ingeniaban para seguir fumando sin violar el decreto.
Fue la postal más repetida en el día de ayer, pequeños grupos
de fumadores se reunían en la calle y ansiosos despuntaban el
vicio del cigarrillo antes de seguir con la tertulia en el boliche
o antes de entrar a sus trabajos.
Desde ayer, Uruguay se convirtió en el primer país de Latinoamérica
libre del humo de tabaco y los fumadores uruguayos sintieron el
rigor del decreto.
"Me están enloqueciendo, el gobierno no de me deja fumar y
ahora tengo que estar en la calle todo el día", se quejó
Carlos, uno de los tantos afectados por la medida, mientras
quemaba su quinto cigarro del día al aire libre.
Para muchos trabajadores el tiempo destinado para almorzar se
extendió por unos minutos para poder satisfacer el vicio.
"Yo antes aprovechaba para fumar en el bar después de comer,
ahora ni siquiera puedo hacerlo ahí", dijo Claudia que junto
a dos compañeras apresuraban las últimas pitadas de sus cigarros
en la puerta del lugar de trabajo.
En algunas oficinas públicas la medida no causó sorpresa ni tomó
a sus funcionarios desprevenidos. En el edificio de ANCAP, por
ejemplo, estaba prohibido fumar desde el primero de setiembre del
año pasado y desde esa fecha no es raro ver a los empleados
fumando sentados en la escalinata que conduce a la puerta
principal. A otros, en cambio, recién ahora les toca el turno de
adaptarse -a la fuerza- a los nuevos tiempos y para satisfacer sus
deseos de fumar deben cambiar la comodidad de la oficina por unos
minutos a la intemperie. En las oficinas públicas que se
constaten violaciones al decreto la multa irá para el superior
jerárquico, que es el responsable de hacer cumplir con la medida.
En la entrada de muchos establecimientos se colocaron grandes
ceniceros que flanquean las puertas de ingreso y recuerdan al
fumador que ahí deberá dejar su cigarro si pretende entrar. En
el Punta Carretas Shopping dos enormes tachos rellenos con pequeñas
piedras blancas invitan a depositar el cigarrillo antes de seguir.
Adentro, abunda la cartelería que indica que el lugar es libre de
humo de tabaco y se retiraron todos los ceniceros que un día atrás
estaban por todos los rincones.
El personal de la empresa de seguridad Prosegur está encargado de
evitar que las personas fumen dentro del centro de compras.
Los rostros malhumorados de los fumadores con el cigarro en una
mano, el encendedor en la otra y saliendo a fumar a la calle,
caracterizó el primer día en que los uruguayos convivieron bajo
un mismo techo, libres del humo de tabaco.
PROHIBICIÓN EN BUENOS AIRES
En Buenos Aires también entró en vigor hoy una ley antitabaco.
Se trata de la primera etapa de una normativa impulsada por el
gobierno bonaerense que prohíbe el consumo de cigarrillos en
todos los edificios públicos de la ciudad. En su segunda etapa,
que comenzará el 1 de octubre, la ley extenderá la prohibición
de fumar a espacios públicos cerrados, tales como bares,
restaurantes y centros comerciales.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el
tabaquismo ocasiona 100 muertes diarias en Argentina, lo que
representa para el Estado la erogación de unos mil 400 millones
de dólares anuales, un 15 por ciento del gasto total en salud. |