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28/06/17 Portal Amarillo

Biblioterapia – cuando la palabra escrita forma parte del tratamiento

Se desarrolla en la Biblioteca Mario Benedetti del Portal Amarillo y se trata de una experiencia terapéutica novedosa en América Latina. Su premisa es la lectura como disparador vincular de los pacientes que integran los dispositivos diurno y residencial. Lo desarrolla la psicóloga y bibliotecóloga Cristina Deberti, referente en el tema y lo traslada a través de cursos a técnicos de diferentes instituciones estatales de Uruguay.

En la biblioteca una pizarra invita: “Al ingresar poné tu celular en modo avión y tu mente en modo barco, flotá y/o dejate llevar por la corriente”.

Infodrogas – ¿Qué es la biblioterapia?

Cristina Deberti – Es un acto de fe. Yo creo en esto, tengo la convicción de que puede transformar unas vidas. La gente a veces me pregunta números y datos, pero no es mensurable. Lo mido por ejemplo a través de la pregunta de una enfermera: ¿qué leyeron, que quedaron enloquecidos con un libro que se llevó un paciente y lo compartió?; o una vez que un paciente me preguntó si su madre podía sacar un libro y después me contó que por primera vez en su vida leyó un libro con ella. Eso es oro en polvo, pero yo me entero de casualidad. Solo por eso vale la pena pero es difícil definirla, no es la cura a través del libro, es la promoción del encuentro con la cultura escrita a través distintos soportes y del efecto que posee la palabra escrita u oída, y una actitud de respeto e inclusión.

I-¿Existen antecedentes a nivel de América Latina de esta forma de terapia?

CD - Desconozco la existencia de bibliografía sobre la biblioterapia clínica de enfoque psicoanálitico, lo que no significa que no exista. Tuve el privilegio de conocer hace 9 años a la francesa Michel Petit, antropóloga de la lectura, que debe ser la única en el mundo. Llegué hace unas semanas de París y mantengo intercambios con ella, es como una guía y motivación en esto. Voy a Francia en busca de bibliografía porque los franceses en el tema lectura son muy profundos y tienen una rica tradición".

Es la primera biblioteca para pacientes en Uruguay, creada de acuerdo a las normas internacionales de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA) de bibliotecas para pacientes.
La biblioterapia existe con ese nombre a partir de 1950 en Estados Unidos y Europa, con encuentros a través de la lectura de la mano de la psicología conductista o cognitivo – conductual, en donde el biblioterapéuta poseía cierta postura de saber. Por ejemplo, el paciente manifestaba depresión y el terapeuta le recomendaba determinada lectura, como quien receta un medicamento. Yo en cambio, me formé en el psicoanálisis y cuando comienzo a trabajar en el Portal propongo un taller de lectura. Recordé algo que había leído en la Facultad de Bibliotecología que me había llamado mucho la atención y es que la lectura les hacía muy bien a las personas en la convalecencia. Me puse a investigar y no había nada escrito entonces me puse a hacer un poco con el conocimiento de mi profesión. Empecé mal, me equivoqué un montón, le erré y cuando vi que lo que hacía no funcionaba, me dispuse a observar y escuchar.

Cristina explicó que para los pacientes que están alejados del mundo de la cultura escrita “les das un libro y les da miedo o les resulta algo desconocido que no les llama la atención y te dicen ‘yo no sé leer’. Para ella quizá teman enfrentarse a la lectura literal o “consideran que saben menos de lo que saben”.

Deberti creó una herramienta a la que llama “La cajita de prestar palabras” donde pueden encontrarse poemas, fragmentos de cuentos. Los usuarios “echan mano inmediatamente y te dicen: ¡puedo leer!”. Para ella esto es lo que ha dado mayores resultados, “más que cualquier libro”.

La dinámica “surge del encuentro en el que texto es un pretexto para el vínculo y la apertura a la cultura”. “Yo acá aprendo todos los días”.
Ensayando una explicación de lo que ella representa dentro de esa dinámica,  dice que su tarea “es acompañarlos porque si fuera una guía, elegiría determinados autores y demás; pero en realidad me di cuenta de que tengo que acompañarlos en lo que ellos elijan”.

La poesía siempre funciona

Con esta frase, Cristina Deberti explica que “si veo que hay dispersión o hay algo que distrae, leo una poesía y todo se arregla”.
Subrayó que la poesía es una herramienta valiosa, algo breve “porque no olvidemos que son pacientes con síndrome de abstinencia, con alto nivel de ansiedad”. Recuerda que en los inicios su objetivo estaba en leerles una novela breve en capítulos, “ahora aprendí que es aquí y ahora, es esta hora y acá es dónde tengo que lograr el objetivo”.

No querían venir

Al principio el espacio era para quienes quisieran “entonces no venía nadie porque biblioteca está asociada con el embole” hasta que un día pasó a ser obligatorio “porque yo me tenía fe: hice un ambiente cálido, alguna fragancia, linda música de fondo y se los trata con gusto porque nos encanta que vengan”. Relata que la obligatoriedad ha servido para trabajar los prejuicios: “yo no quería venir porque pensé que era un aburrido y estuvo bárbaro”.
La dinámica se lleva a cabo con dos de los tres dispositivos del Portal: el hospital de día y el residencial. Explica que se trata de dos poblaciones muy diferentes. Los que están internados tienen mayor concentración que quienes están en el régimen diurno porque “vienen más contaminados con el afuera y les cuesta más concentrarse”.  

Poetas del Portal

“Surgieron dos poetas”, así explica Deberti la experiencia de dos pacientes a quienes ya les gustaba la lectura: “pidieron un cuaderno, empezaron y luego pasamos los poemas en computadora”. Vicente, uno de ellos, escribió decenas de poemas “que hoy leemos y les encantan porque se sienten muy identificados”.
Clara García de Zúñiga como fuente de inspiración
Explica que la literatura de hechos sobrenaturales o paranormales es de las preferidas entre los usuarios del Portal. Por eso, un día compartió la historia de Clara García de Zúñiga, hija de Mateo García de Zúñiga, declarada loca y pintada por Juan Manuel Blanes. Eso permitió acercarlos hacia la Historia Nacional para conocer quiénes eran los García de Zúñiga y luego visitar al Museo Blanes para apreciar la obra en la que Juan Manuel Blanes retrata a Clara.


Cristina Deberti tiene varios artículos publicados, tanto en Uruguay como en el extranjero, a los que puede accederse a través de los descriptores biblioterapia/Uruguay.